El brazo de gitano salado llega al verano con garbanzos y queso azul
La cocina casera ha encontrado una combinación que levanta pasiones y discusiones: un brazo de gitano salado, relleno de queso azul inglés, servido con una ensalada de garbanzos. La ensalada presume de emplear la misma vinagreta que el restaurante El Refugio de Oleiros usa para su salpicón de marisco: aceite de oliva virgen extra, ketchup, mostaza y un ingrediente secreto que no se desvela. El conjunto lleva atún, cebolla roja, palitos de cangrejo, huevo cocido, aceitunas, pimiento verde y rojo y maíz.
El plato no solo abre el apetito, también reabre la guerra terminológica. Lo que unos llaman brazo de gitano, otros lo conocen como pionono, y la discusión se intensifica cuando el relleno es salado. La receta homenajea a «piononos pasados», con variantes que van del chorizo a la versión vegetal. Ni siquiera falta el toque británico del queso azul de Calidac, mientras la sombra del ingrediente secreto sobrevuela la ensalada.
Al final, lo que queda claro es que el pionono es un lienzo: dulce o salado, según la región y la tradición. La próxima vez que alguien pregunte si es chorizo con mayonesa, la respuesta es otra: es cocina de verano con acento de restaurante.