Bruselas exige datos a Interior para desbloquear la ayuda a Ceuta
La avalancha migratoria que desbordó Ceuta a finales de julio dejó una cifra que aún resuena: 80.000 personas entraron en la ciudad autónoma en apenas dos días. Bruselas ofreció ayuda desde el primer momento, pero el Gobierno español la rechazó por “no práctica”. Un mes después, Sánchez pidió el despliegue de Frontex y 32 millones de euros. La Comisión, sin embargo, no ha movido un dedo: dice que Interior no le coge el teléfono.
Del rechazo a la solicitud: un mes de vaivenes
El 30 y 31 de julio, la crisis migratoria en Ceuta alcanzó su punto álgido. La Comisión Europea y su presidenta, Ursula von der Leyen, ofrecieron asistencia inmediata, incluyendo el despliegue de Frontex. Pero el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, rechazó la oferta alegando que la Guardia Europea de Fronteras y Costas “no es práctica” y “no soluciona el control de las fronteras”. Una postura que sorprendió en Bruselas, donde se esperaba una respuesta coordinada.
Tras un mes de resistencia, el Gobierno cedió a la presión y el 28 de agosto solicitó formalmente un despliegue adicional de Frontex y de la Agencia Europea de Asilo para las labores de triaje de los migrantes que permanecen en Ceuta. Cuatro días antes, el 24 de agosto, España había pedido ayuda urgente por valor de más de 32 millones de euros con cargo a los fondos FAMI e IGFV, reclamando una “pronta resolución”.
¿Por qué Bruselas no desembolsa?
Pese a la situación de emergencia, el Ejecutivo comunitario no ha adoptado ninguna decisión. El portavoz de Interior, Markus Lambert, explicó que la Comisión ha recibido las solicitudes y está avanzando con carácter prioritario, pero “todavía quedan algunas cuestiones importantes por aclarar que deben ser respondidas primero por las autoridades españolas”. En otras palabras, el ministerio de Interior no está aportando los detalles necesarios para tramitar el expediente. “Es importante mantener un contacto estrecho para ver cómo puede aplicarse realmente en la práctica”, añadió.
La falta de respuesta de Madrid ha generado malestar en Bruselas, donde se recuerda que la ayuda fue ofrecida desde el primer día. Además, 22 líderes europeos firmaron una carta culpando a Sánchez de la crisis por su regularización masiva de migrantes irregulares, lo que añade presión política al bloqueo.
La presencia permanente de Frontex: un anuncio sin concreción
Sánchez anunció en el Congreso su intención de pedir a la UE una presencia permanente reforzada de Frontex en Ceuta. La Comisión, sin embargo, recordó que la agencia ya está presente en el puerto de la ciudad autónoma. “Ahora se trata de ver en qué otros ámbitos puede ayudar Frontex y también cómo puede mantenerse la presencia que ya existe”, señaló Lambert. Es decir, el anuncio de Sánchez choca con la realidad: Frontex ya está allí, pero lo que se necesita es concreción sobre el despliegue adicional y la financiación.
Mientras tanto, los 32 millones siguen en el limbo. La burocracia comunitaria, una vez más, se convierte en el mejor aliado de la inacción. El dato que descoloca: el ministerio de Interior no responde a las preguntas de Bruselas, y la ayuda que el propio Gobierno pidió con urgencia sigue bloqueada por falta de información. La ironía es que quien rechazó la ayuda por “no práctica” ahora no puede desbloquearla por no contestar el teléfono.