La compra de pisos por marroquíes en Manresa: sin datos, solo ruido
¿Qué está pasando realmente con la compra de pisos en Manresa? La pregunta tiene una respuesta incómoda: nadie lo sabe con certeza, porque no hay estadística pública que vincule la nacionalidad del comprador.
Tres lecturas para un mismo fenómeno
Una corriente pide prohibir a los extracomunitarios la propiedad en España y propone fórmulas como el derecho de uso vitalicio con reversión al parque público. Otra responde que el verdadero agujero es la especulación: da igual el pasaporte. La tercera, más terrenal, recuerda que en Aragón y media España la construcción depende de trabajadores migrantes; demonizarlos como propietarios es más fácil que pagarles un alquiler decente.
La laguna estadística que lo cambia todo
Quienes piden cifras se topan con un vacío: los registros no permiten saber cuántos compradores son de origen marroquí. Quienes comparan en proporción señalan que Madrid, Salt, Tarrasa o El Ejido no son lo mismo según se mida en porcentaje o en números absolutos. Mientras tanto, se cuelan datos alarmistas —los 130 apuñalados citados para Madrid— que no explican el mercado de la vivienda.
Así que la pregunta sigue abierta: ¿problema real o pánico con piso piloto? Mientras los datos no existan, cualquier respuesta es ideología. Y eso, en economía, es lo más caro que hay.