Farmear aura: cuando el carisma se convierte en un activo especulativo
¿Qué es exactamente «farmear aura» y por qué el asunto genera 225 respuestas de análisis económico? La respuesta tiene más que ver con la gamificación de la vida social que con la coreografía. El término combina la mecánica de los videojuegos —farmear, repetir acción para acumular recursos— con el concepto de «aura», una suerte de carisma o autoridad que se atribuye a una persona. En los vídeos virales, jóvenes ejecutan el gesto «six seven», un movimiento de brazos arriba y abajo, como quien carga una barra de energía antes de un ataque. El combate consiste en ver quién acumula más presencia escénica.
La lógica del token social
El fenómeno no es nuevo: los bailes de Fortnite, los flashmobs, la pose del que sale en la foto. Pero la diferencia es que ahora el lenguaje es el de una economía de tokens: se «farmeea» aura como se farmean monedas en un juego. Hay quien especula con que esto acabará en bandas organizadas, aunque por ahora es solo estética. El aura se convierte en un intangible que se muestra, se negocia y se pierde, sin ningún respaldo material.
El choque generacional
Mientras los más jóvenes lo viven como una herramienta de autopromoción y autoestima, los mayores lo leen como decadencia y falta de esfuerzo. La crítica recurrente: en lugar de estudiar idiomas o habilidades reales, se dedican a gestos vacíos. Otros recuerdan que el «aura» siempre existió —los oradores, los líderes, los artistas— pero que hoy se fabrica con gestos prefabricados en serie. La distancia entre generaciones se mide en la distancia entre el valor del esfuerzo y el valor de la imagen.
¿Moda viral o manipulación?
Una corriente de análisis ve detrás una PSYOP, un intento orquestado de controlar la atención. La lógica: algo que no nace de forma espontánea, se viraliza con bots y luego lo consagran los medios. No hay pruebas concluyentes, pero el escepticismo encaja con una audiencia que ya desconfía de los relatos oficiales. En el mismo saco caen los «therians» del año pasado y otros trending topics que duraron dos días.
La paradoja del crítico
Un observador lúcido señaló que quienes se mofan del «farmeo de aura» también siguen modas sin saber por qué, desde patadas a botellas hasta el propio gesto 6-7. La crítica a la manada acaba siendo otra manada. La ironía no se le escapa a nadie: los mismos que llaman «subnormal» a los jóvenes repiten argumentos en bloque como si fueran suyos.
Mientras tanto, el mercado del aura sigue sin regulación. No tiene respaldo, no genera dividendos, y su valor puede desplomarse con la próxima moda. Pero como toda burbuja, mientras dure, habrá quien se llene de carisma impreso.