BYD, ¿engaña o campeón nacional? La polémica que divide al sector
Que un fabricante de baterías se convierta en el mayor vendedor de coches eléctricos del mundo debería ser una buena noticia para la industria occidental. Para algunos analistas, es la prueba de un gran engaño.
El canal de divulgación Los Economos ha lanzado un vídeo titulado «BYD: la mayor engaña de la industria automóvil» en el que denuncia prácticas que, según el propio análisis, también realizaría Tesla. La principal: coches acumulados en campas sin venderse, un maquillaje de la demanda real.
Subvenciones a campeones nacionales
Hay quien defiende que BYD es una empresa estratégica que debe recibir apoyo estatal hasta imponerse globalmente, igual que Palantir en el sector de datos, que acumuló pérdidas durante años antes de consolidarse. Esta corriente compara el capitalismo de Estado chino con el complejo militar-industrial estadounidense y concluye que ambos modelos usan trampas y subvenciones para ganar posiciones estratégicas.
Las carencias del análisis
Las críticas al vídeo no tardan en llegar. Se le reprocha simplificar en exceso: en su análisis del oro obvia factores como las normativas de Basilea, el estatus de tier 1, el papel de los BRICS o las sanciones al sistema Swift. En vivienda, ignora el modelo de Singapur y achaca todo a la generación boomer. Si el vídeo de BYD adolece de la misma ligereza, sus conclusiones deben tomarse con cautela. El desglose completo de las prácticas atribuidas a Tesla y BYD, con sus cifras, está en el vídeo original.
Mientras tanto, la pregunta sigue abierta: si BYD es la mayor engaña del automóvil o el ejemplo más exitoso del capitalismo de Estado, ¿por qué los fabricantes tradicionales no han reaccionado? Las campas llenas de coches sin vender quizá tengan la respuesta.