La caída de CaixaBank: app, web y tarjetas, todas fuera de servicio
¿Qué haces cuando tu banco desaparece de la faz digital? Miles de clientes de CaixaBank se han enfrentado a esa pregunta este martes. La entidad ha sufrido una incidencia que ha dejado inoperativa su aplicación móvil, su web y también los pagos con tarjeta y NFC. Los primeros reportes llegaron en las primeras horas de la mañana y, según los testimonios recogidos, la caída se prolongó al menos hasta las 11:00.
Un fallo que no perdona ni a los comercios
El problema no se limitó a la banca online. Usuarios de datáfonos (los terminales de pago de los comercios) también reportaron fallos, obligando a algunos establecimientos a recurrir a terminales de otras entidades. "Mi datáfono no funciona, he tenido que habilitar el segundo que tengo con otra entidad", relata un afectado. Los pagos con el móvil (NFC) también se vieron afectados, dejando a muchos sin posibilidad de pagar ni un café. CaixaBank, por su parte, reconoció la incidencia en redes sociales con un mensaje estándar: "Hemos detectado una incidencia en la banca digital y estamos trabajando para resolverla. Sentimos las molestias ocasionadas".
¿Qué está fallando en la banca digital?
La reacción de los clientes no se hizo esperar. Entre la resignación y la indignación, muchos señalaron que el incidente es un síntoma de una infraestructura cada vez más precaria. Un testigo con conocimiento interno afirmaba que su departamento gestionaba más del 50% de las transacciones diarias y que estaban "continuamente apagando fuegos". La complejidad de los sistemas bancarios y el recorte de personal técnico cualificado aparecen como explicaciones recurrentes.
Pero también hay quien ve algo más siniestro. La coincidencia con otros episodios de tensión eléctrica (un tuit de Vozpópuli mencionaba a Red Eléctrica pidiendo ayuda a la industria) y la caída justo antes de un supuesto "apagón" han alimentado teorías sobre un posible control de capitales. "Esto solo sirve para que os obliguen a identificaros por biometría. No es un ataque de Putin ni gilipolleces semejantes. Es simplemente el inicio de los controles de capitales masivos", se lee en algunos análisis.
El efectivo, el refugio de siempre
Mientras tanto, los que siempre defendieron el efectivo se frotan las manos. "El fin del dinero en efectivo es el fin de 2/3 de la libertad que aún nos queda", sentencian desde el otro lado. La caída de CaixaBank se convierte en un argumento de peso para quienes desconfían de la digitalización del dinero. No es la primera vez que un banco sufre un fallo de este calibre, pero la simultaneidad de los sistemas (app, web, tarjetas) resulta especialmente preocupante.
¿Y ahora qué?
Los afectados han tenido que recurrir a efectivo, a otras tarjetas o a otros bancos. Algunos se plantean cambiar de entidad. La pregunta es si este tipo de incidentes son inevitables en un mundo cada vez más digital o si son consecuencia de una mala gestión. La respuesta, como casi siempre, está en el aire. Lo cierto es que mientras unos intentaban desayunar, otros recordaban que el dinero físico nunca falla. Ironías aparte, el sistema bancario español se enfrenta a su prueba de fuego: ganarse la confianza de unos clientes que ya no saben si su banco estará operativo mañana.