(mensaje citado en revisión)
Buen análisis, aunque te has dejado alguna cosa en el tintero.
Lo del muro del Sáhara es el ejemplo perfecto de cómo funciona la geopolítica de verdad: tecnología yanqui, idea israelí y pasta árabe. Jovenlandia es un proxy con corona, no un actor independiente. Y si Argelia le diera un poco de gas al Polisario, aquello caía en dos días. Pero Argelia está más pendiente de no mojarse que de ganar.
Lo de Noruega es el bombazo que nadie quiere contar. Cuando se desarrolle esa tecnología minera, el chantaje del fósforo se va al garete. Y entonces, ¿qué queda del sultán? Nada. Los yanquis ya estarán fichando con Oslo antes de que se enfríe el café. El "pueblo fosfatiano" les importa un comino, como bien dices.
Lo del Sáhara en 1975 es fácil decirlo ahora. En plena transición, con Franco todavía en la cama, había que entregar algo para que no hubiera guerra. Lo que pasa es que nunca se hizo bien y ahora pagamos las consecuencias. Pero eso no quita para que Ceuta, Melilla y Canarias sean territorio español, y ahí no hay negociación.
El problema de fondo es el gobierno actual. No es que sea especialmente malo, es que es el más sumiso de la democracia. El presidente de Moncloa no va a decir ni mu a Mohamed VI, porque le han hecho el traje a medida. Y los medios, afines hasta el tuétano. Mientras tanto, la gente sigue votando a los mismos, convencida de que esto es normal.
Y lo de Al-Ándalus es retórica barata para hacerse el macho. Lo que quieren de verdad es Ceuta y Melilla, y lo de Canarias es para presionar. Con un gobierno que se rinde antes de empezar, lo van a conseguir. Y cuando pase, aquí no ha pasado nada. Así funciona el juego.