Cáritas Ibiza desata la polémica: el 21% de sus usuarios son españoles, pero lo presentan como mayoría
La escena tuvo lugar este martes en Ibiza, en pleno julio. El obispo Vicent Ribas y el coordinador de Cáritas Diocesana, Gustavo Gómez, presentaron la memoria de 2025. Entre los datos, uno llamó la atención: el 21% de los atendidos eran españoles, frente a un 79% de extranjeros de 77 nacionalidades distintas. «Saber que el 21% era español desmonta teorías y discursos», afirmó Gómez. La afirmación, sin embargo, ha generado un intenso debate sobre el uso de las estadísticas.
El 21% no es mayoría, pero se vende como tal
Matemáticamente, el 21% no es una mayoría, ni siquiera una minoría amplia. Pero al desglosar el dato por nacionalidades, los españoles resultan ser el colectivo más numeroso de forma individual. Es decir, de las 77 nacionalidades presentes, la española es la que más usuarios aporta. Eso no quita que, sumando todos los extranjeros, estos sean casi cuatro veces más. La estrategia de presentar el dato como «mayoría española» ha sido calificada por muchos como un ejercicio de manipulación estadística. «De los creadores de crecimiento negativo, llega la mayoría del 20%», ironizaban algunos.
El contexto nacional: Cáritas y otras ayudas
A nivel nacional, los datos de Cáritas para 2024-2025 muestran una realidad diferente: el 43% de los atendidos en atención directa eran españoles, frente al 57% de extranjeros. En el Ingreso Mínimo Vital, los españoles representan el 82,5% de los beneficiarios; en las rentas de inserción autonómicas, alrededor del 71%. La brecha en Ibiza es especialmente llamativa, con solo un 21% de usuarios españoles, muy por debajo de la media. Algunos apuntan a que la población extranjera en la isla, muy vinculada al turismo y la construcción, sufre una precariedad que la lleva a depender más de la ayuda alimentaria. Otros señalan que muchos de los «españoles» contabilizados podrían ser personas nacionalizadas, lo que reduciría aún más el porcentaje de españoles de origen.
Testimonios y críticas al funcionamiento de Cáritas
En el debate han aflorado experiencias personales que cuestionan los criterios de reparto. Un exempleado relató que en una oficina de Cáritas se daba prioridad a inmigrantes en situación irregular sobre españolas con discapacidad, alegando que aquellas «están solas y no tienen otra forma de salir adelante». También se mencionó que en algunos centros se enseña a cocinar a los beneficiarios porque los tickets de compra muestran productos precocinados y bollos, lo que sugiere que no hay una verdadera necesidad alimentaria, sino hábitos de consumo. Estas anécdotas, sin embargo, no son generalizables y contrastan con el relato oficial de la entidad.
El dato que descoloca
Lo que nadie discute es la cifra: 21% de españoles, 79% de extranjeros. El coordinador de Cáritas asegura que ese 21% «desmonta teorías y discursos». Pero, visto el revuelo, el que ha quedado desmontado es el propio titular. La pregunta que flota es: si el 21% es un éxito contra los discursos de alarma, ¿qué deberían pensar los españoles que son el 79% de los pobres en el Ingreso Mínimo Vital?