La Casa Blanca declara emergencia y permite importar fertilizantes fosfáticos marroquíes libres de aranceles
La Casa Blanca ha activado una declaración de emergencia que autoriza la importación temporal libre de aranceles de fertilizantes fosfáticos desde Marruecos. La medida, según el comunicado oficial, responde al riesgo real de desabastecimiento alimentario. La producción de maíz, soja y trigo depende de estos insumos, y hasta una interrupción puntual puede tener consecuencias sanitarias y económicas graves.
El dominio marroquí de los fosfatos y la sombra china
Marruecos controla el 70% de las reservas conocidas de fosfatos del planeta, y ya gozaba de un acuerdo arancelario 0% con Estados Unidos desde antes de la presidencia de Trump. La particularidad ahora es que China, que hasta hace poco era un gran exportador, ha pasado a restringir sus envíos de DAP y ácido fosfórico para priorizar su abastecimiento interno. Esto ha disparado la tensión en el mercado global de fertilizantes.
¿Pánico o prudencia?
Hay quienes ven en la declaración una medida meramente preventiva: Trump echa una mano a Marruecos y se asegura el suministro sin que llegue la sangre al río. Otros advierten de que el cierre de exportaciones chinas y el retraso en la producción de fertilizantes —incluso si se abre Ormuz— dejarán a Europa con graves dificultades para la próxima campaña de fertilización. El coste de los alimentos subirá, dicen, aunque discrepan sobre la magnitud.
La decisión estadounidensemarca un giro: asegurarse la fuente de fosfatos a toda costa, mientras el viejo continente mira cómo se encarece el pan.