¿Por qué se van los trabajadores rumanos y búlgaros? Los datos del salario real explican la fuga
Casi un tercio de los trabajadores llegados de Rumanía y Bulgaria están dejando España. La razón no es misteriosa: el salario real apenas ha crecido en tres décadas. Un dato lo resume: entre 1994 y 2024, el salario medio real pasó de 32.157 a 33.044 euros (en valor de 2024). Un incremento neto de 887 euros en treinta años, un 2,76% de subida real.
El peor comportamiento salarial de la OCDE
Ese 2,76% es once veces inferior a la media de la OCDE (30,8%), y muy por detrás de Francia (28,4%) o Alemania (24,1%). Mientras los países de origen de estos trabajadores han mejorado su nivel de vida, España ofrece lo mismo que en los 90. O peor, porque la presión fiscal sobre el salario se ha duplicado y la vivienda es inaccesible.
La trampa de la productividad
El estancamiento salarial es el síntoma de una economía que no logra crecer en valor añadido. Cuando un trabajador rumano o búlgaro compara lo que gana en España con lo que podría ganar en su país o en Centroeuropa, la balanza se inclina hacia fuera. La propaganda oficial no oculta la realidad: los datos de la OCDE cantan.
Mientras tanto, el discurso oficial insiste en que vamos como un cohete. Cuesta no sonreír.