El hilo se llena de tuits de VOX y el foro responde con críticas
Entre el 23 de agosto de 2022 y el 18 de mayo de 2023 el hilo de Castilla y León deja de ser un debate y pasa a ser un tablón. Un usuario se pasa el tramo entero pegando tuits de VOX uno detrás de otro, sin texto propio, y el resto de foreros va reaccionando como puede. En un momento alguien se queda mirando la pantalla y pregunta qué está pasando. Otro pide, directamente, que se ignore al que inunda el hilo.
Qué se ha sabido
La avalancha es de tuits oficiales. Del grupo parlamentario de VOX en Castilla y León, de la cuenta nacional del partido, de VOX Andalucía y de la sección de El Español dedicada a la comunidad. Por ahí pasan la prevención de incendios con el campo limpio, el reparto de ayudas, un apoyo expreso a la consejera, el asunto de los «perrihijos» y la crítica de García-Gallardo a la izquierda posmoderna. El mensaje del monte es explícito: con VOX, dice el partido, los campos y montes estarán limpios para protegerlos de los incendios, «intencionados en muchos casos».
La defensa del mundo rural también va en un tuit: agricultores, ganaderos, cazadores y pescadores llevan siglos manteniendo el equilibrio medioambiental, y frente a ellos coloca a los que llama «ecolojetas y animalistas de despacho». La comparación con Andalucía se cuela igual: con el PP, el dinero andaluz para el efecto llamada; con VOX, el de castellanos y leoneses para los parados y la naturaleza. Y remata: «Cuestión de prioridades».
El goteo es constante: un tuit, otro, otro más. Los temas van del fuego a los animales, de la consejera a la caza, del pésame a la pieza de campaña. También hay sitio para el pésame: consternación por el fallecimiento de Juan Fernández Baños y condolencias a su familia, amigos y compañeros. Aparte, una respuesta de una sola palabra a lo que fuera —«Sí»— y un enlace suelto a un foro de economía. Nada más: tuits, un enlace y ninguna fecha.
Dónde está la bronca
El primer choque es el ritmo. Un participante pide ignorar al que pega los tuits, por plasta y por spam. Otro, más seco, suelta un «¿Pero esto que es?» que se queda sin respuesta.
El segundo choque va contra VOX y viene de su propio lado. Un forero lo dice sin anestesia: es disidencia controlada, no da para más, y avisa de que no piensa dar ni un voto más a esos ex peperos. El veredicto resume el malestar: mucha bandera, poca máquina.
Sobre el PP cae un golpe más de detalle. Un participante sostiene que con mayoría absoluta tampoco se cambia nada y lo ilustra con un reproche a la gestión andaluza. Y remata: si siguen así, no gobernarán nunca.
La empalmada de festivos trae cola. Un forero explica que el traslado del 2 de enero, porque Año Nuevo cae en domingo, le roba un festivo a quien tiene las vacaciones en julio. Y un tercero ironiza con volver a declarar fiesta el 18 de julio: como eso cantaría mucho, viene a decir, lo que se pone de fiesta es el santo del jefe.
Aparece también el monotema del aborto. Un participante monta un argumento largo y algo enrevesado: quien no evita el embarazo no deseado debería cargar con el coste de la interrupción, y cierra con que un aborto provocado es un mal resultado de ese embarazo no deseado. Nadie entra al trapo y el hilo pasa página.
Añade otro usuario la queja de siempre sobre el paro: cuando baja, es mérito del Gobierno central; cuando sube, es culpa de las comunidades autónomas.
Un solo usuario, todos los mensajes
Lo que define el tramo no es la discusión, es la mecánica. Casi todo lo que se escribe lo firma la misma cuenta copiando tuits. La conversación no avanza, se acumula. El foro, acostumbrado a pelearse, aquí ni se molesta: pide paciencia, ignora o deja pasar. La única bronca con chispa es la de los festivos, que siempre funciona.
Qué cambia respecto a antes
Entra la crítica a VOX desde su propio lado: ex peperos, disidencia controlada, ni un voto más. Es lo más nuevo del tramo. Lo demás es una pelea conocida por un día de fiesta y un par de frases sobre quién tiene la culpa del paro.
El formato también cambia. El hilo deja de ser debate y pasa a ser escaparate de un partido, con el resto mirando de reojo. Y así termina: un tuit detrás de otro y el foro sin saber muy bien qué decir.