CIS bajo sospecha: ¿mide o manipula?
Las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas que dirige José Félix Tezanos llevan años bajo el fuego cruzado. Acusado de cocinar los datos a favor del PSOE, el CIS se ha convertido en el blanco favorito de la derecha mediática. Pero los números del 23J cuentan otra historia.
En julio de 2023, la encuesta flash del CIS vaticinó un 32,2% para el PSOE y un 30,8% para el PP. El resultado real fue 31,7% y 33,1% respectivamente. El margen de error estuvo dentro de lo razonable, y el CIS fue el sondeo que más se acercó al resultado final, según reconocen incluso algunos críticos. Sin embargo, la narrativa de la manipulación persiste.
El fantasma de Indra
Detrás del escepticismo asoma el nombre de Indra, la tecnológica que gestiona el escrutinio electoral. Los más conspiranoicos aseguran que Indra «mueve la manita» y que el CIS solo anticipa el pucherazo. Una afirmación que no resiste el contraste con los datos: el CIS no participa en el recuento, y sus estimaciones se basan en encuestas, no en actas.
Los que callan cuando acierta
Llama la atención que, cuando el CIS falla, se le acusa de parcialidad; cuando acierta, se silencia. En 2021, otra predicción del CIS que causó hilaridad resultó ser la más precisa. «No recuerdo a nadie disculpándose», ironizan los analistas. La doble vara de medir desgasta la credibilidad de las críticas.
El debate sobre el CIS no es técnico, es político. Mientras no se aporten pruebas de manipulación, los datos seguirán siendo lo que son: estimaciones con margen de error. Lo demás es ruido.
Debates relacionados en el foro