Ione Belarra respalda la entrada masiva en Ceuta y tacha de racistas las protestas
Ione Belarra ha vuelto a colocar a Podemos en el centro de la tormenta política con una defensa explícita de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta. La secretaria general del partido no solo avaló la cifra de 80.000 personas, sino que cargó contra las concentraciones convocadas por la FEMP calificándolas de racistas.
La cifra que no cuadra
El pronunciamiento, recogido por OK Diario el 1 de septiembre, llega después de que el 30 y 31 de julio se produjera un cruce masivo en la frontera. Belarra habría cuestionado las cifras oficiales al hablar de «pocas miles de personas», un matiz que algunos analistas leen como un intento de minimizar el impacto del episodio. Otros, en cambio, lo interpretan como un ajuste fino de la narrativa humanitaria.
Estrategia o convicción
La acusación de racismo ha encendido el debate. Hay quien sostiene que la convocatoria de la FEMP busca defender la soberanía de la ciudad autónoma, mientras que Podemos la enmarca en una deriva xenófoba. Las reacciones apuntan a que la estrategia de Belarra podría ser contraproducente: entre sus críticos se extiende la idea de que la dirigente busca diferenciarse con un discurso radical que ya no conecta con el electorado. Otros creen que la convicción es genuina y que el coste político es asumible.
Si la apuesta de Podemos consiste en ocupar el espacio de la izquierda más identitaria, el riesgo es quedarse atrapado en un debate que no mueve un solo voto, pero quema todo lo demás. La ecuación, por ahora, no sale.