El CNI dibuja a un Sánchez “gastado” a los ojos de Marruecos
Una filtración atribuida a fuentes del Centro Nacional de Inteligencia sitúa a Marruecos en una posición de superioridad inédita sobre el Gobierno de Pedro Sánchez. El reino alauita vería al presidente del Gobierno como “un juguete en sus manos” y lo daría por “gastado” una vez obtenido todo lo que quería, en particular el reconocimiento español de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. La lectura de los servicios de inteligencia es tan cruda que el cruce masivo de migrantes hacia Ceuta no se explicaría como una reacción a la visita de Sánchez a Argelia, sino como una advertencia sobre quién controla la frontera.
Una relación desigual que se cobra en la frontera
El episodio de Ceuta encaja, según esta interpretación, en una estrategia de presión calculada. Rabat ha convertido el flujo migratorio en una palanca diplomática de primer orden, y la reciente aceleración de los cruces tendría como objetivo recordar a Madrid que la última palabra sobre la frontera se dicta en Marruecos.
La filtración, si es veraz, retrata además la secuencia que ha llevado a esta situación: el giro de Sánchez en la cuestión del Sáhara, con su difícil digestión interna, se habría producido sin obtener a cambio contrapartidas claras. Y, una vez consumado, Marruecos ya no necesitaría seguir haciendo concesiones a un interlocutor al que considera agotado.
¿Hay margen para el giro?
En el terreno político, la incapacidad de Moncloa para equilibrar la balanza se ha convertido en un argumento recurrente de la oposición. Pero también hay quienes relativizan el alcance de estas filtraciones: los servicios de inteligencia también tienen intereses y su lectura puede estar influida por la lucha interna por el poder.
La pregunta que queda sobre la mesa es si la presión marroquí se intensificará o si esta revelación obligará al Gobierno a recalibrar su relación con Rabat. Por ahora, el único dato nada nuevo bajo el sol: la frontera de Ceuta sigue siendo el termómetro de una asimetría que España no ha resuelto.