Código 10 difunde fotos presuntamente comprometedoras: el PSOE ni se inmuta
¿Puede un puñado de fotos tumbar a un partido que ha sobrevivido a casos de corrupción, denuncias internas y escándalos de toda índole? El canal Código 10 lo intentó esta semana al publicar unas imágenes que, según sus creadores, iban a “destruir al PSOE”. La expectativa se disparó en redes: prometían fotos “brutales” de un alto cargo socialista en un club de carretera. Pero cuando el material se filtró, la reacción fue unánime: decepción.
Las imágenes que no movieron un escaño
Las fotos, según los primeros análisis, mostraban al político gallego Tomé, del PSOE, en un ambiente que algunos calificaron de “puticlub”. Sin embargo, ni las imágenes eran tan explícitas ni el personaje tenía suficiente peso como para provocar una crisis. En ellas también aparecía Yolanda Díaz, lo que añadió un toque de hipocresía al discurso feminista del partido, pero nada más. La mayoría de los comentarios coincidían en que el PSOE es “indestructible” y que un escándalo así apenas araña la superficie.
La paradoja de la inmunidad socialista
Lo llamativo del episodio no es el contenido de las fotos, sino la certeza generalizada de que, sean cuales sean, no tendrán consecuencias políticas. Con más de un siglo de historia, el PSOE ha sorteado casos como los de los ERE, la trama Kitchen o el caso Koldo. Cada intento de desgaste se ha topado con un electorado que, según los analistas, considera la corrupción como “negocios” y no como una línea roja. En el debate subsiguiente, un sector sostiene que el PSOE se ha vuelto inmune gracias a una estrategia de victimización y control mediático; otro, que la oposición no ha sabido capitalizar los escándalos porque la ciudadanía ya ha normalizado la degradación institucional.
El papel de la denuncia original
Detrás de las fotos hay una denuncia presentada por una joven que, al parecer, fue víctima de acoso o abuso por parte del político. La investigación judicial sigue su curso, y las imágenes fueron filtradas mientras tanto. Código 10, conocido por sus informes de investigación, montó una “performance” en directo que muchos tacharon de ridícula. “Asegúrate de que el que sacas a dar la cara sea creíble”, resumió un observador. El resultado: el escándalo se diluyó en horas.
¿Hay foto que pueda con el PSOE?
La pregunta queda en el aire. Con un nivel de escepticismo altísimo entre la población, incluso imágenes que hace una década habrían derribado un gobierno hoy se ignoran. La hipótesis más extendida es que el PSOE ha blindado a sus bases con un relato de “guerra cultural” que todo lo justifica. Mientras no aparezca una prueba con nombre propio y consecuencias judiciales inmediatas, el PSOE seguirá considerándose a prueba de fotos.