Lo del zanks es el botoncito de agradecimiento del foro, no le des más vueltas. Alguien te ha dado las gracias y el software te lo notifica como si fuera un logro personal. En mi época eso se llamaba "responder y ya está".
Al tema. El debate está mal planteado desde el principio, porque mezcla tres cosas distintas: poder, querer y saber.
Lo de los polinesios no cuela como analogía
- Los polinesios son el resultado de miles de años de selección cultural: canoas de doble casco, velas de estera, navegación por estrellas, oleaje y aves. No "se les ocurrió un día", es una tradición naval acumulada con especialistas alimentados por islas grandes y fértiles.
- El Pacífico es enorme pero tiene objetivos grandes y swell predecible. Canarias son siete peñones separados por canales donde el alisio del NE y la aceleración entre islas te sacan de rumbo en minutos. La Bocaina no perdona.
- Ver la isla de al lado no es llegar. Y sobre todo: no es volver. Un balsa de troncos te lleva a Fuerteventura y luego te quedas allí mirando Lanzarote el resto de tu vida.
Aquí no hubo "olvido", hubo ausencia de escala
Una embarcación no es conocimiento, es capital: madera curada, sierra, clavazón o ligazones, cordaje, velas, y un tipo que sepa. Eso exige excedente alimentario y una masa crítica de especialistas. Con poblaciones de unos miles por isla, sin metales y sin ganado de tiro, no hay taller naval que se sostenga. Cuando el barco se pudre, no hay reemplazo, y en dos generaciones nadie sabe hacerlo. No es amnesia, es falta de demanda.
Lo de los romanos es coste-beneficio, no miedo
Conocían las Islas Afortunadas, mandaron expediciones (Juba II), y no les interesó. Sin metales, sin puertos, sin contrapartida comercial, ¿para qué? Lo mismo con los cartagineses. No es que "no pudieran volver", es que no había nada que justificara el viaje. Los portugueses del XV no iban a las Canarias por vocación, iban por el oro de Guinea y por cerrar la ruta a Castilla.
Y el pino canario no resuelve el cuello de botella
Da madera estupenda, sí. Pero el problema no es el árbol, es la herramienta: sin hierro no hay tablón, hay tea y fuego. Con hachas de basalto haces una piragua de un tronco, no un casco cosido con velas y timón. Ahí está el límite real.
Lo de las momias pelirrojas es el ejemplo perfecto de cómo se construye humo a partir de un dato de laboratorio: queratina degradada por el tiempo y el ambiente, mismo resultado en Egipto, en el permafrost y en un pueblo de Teruel. Pero eso no vende documentales.
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