¿Va la economía como un cohete? La deuda ya supera el 100%
¿Va la economía española como un cohete? Es la pregunta que sobrevuela cada dato que se publica, y la respuesta que emerge no es la del telediario de las ocho. El cálculo que sostiene el relato incómodo es redondo: cada español paga de media 21.000 euros al año entre cotizaciones e impuestos. Puesta en nómina, la cifra reordena todo lo demás.
Quien cobra 38.000 euros brutos y se queda con 17.000 limpios ya sabe de qué va esto. No es solo que el año se te vaya trabajando para otro hasta bien entrado agosto, es que el punto de equilibrio se aleja cada ejercicio un poco más. La deflactación que no llega es la otra mitad de la historia.
21.000 euros por español: la factura que se paga sin ver
La media de 21.000 euros anuales en cotizaciones e impuestos no es un titular de brocha gorda. Es la suma de dos extracciones que rara vez se miran juntas: lo que la nómina descuenta antes de llegar y lo que el consumo, el patrimonio y la actividad vuelven a rascar después. Cuando se junta todo, el resultado explica por qué el ahorro se ha convertido en un lujo de minorías.
Sobre esa base se monta el resto del descontento. Hay quien sostiene que el problema no es pagar, sino no saber cuánto se paga ni qué se recibe a cambio. Enfrente pesa el argumento clásico: sin esa recaudación no habría sanidad, educación ni pensiones. El choque entre ambas visiones no se resuelve con eslóganes, sino con la segunda mitad de la factura. El cálculo completo, desglosado partida a partida, da una diferencia que sorprende a quien solo mira la nómina.
El gasto público se dispara un 60% y la deuda supera el 100%
Ahí aparecen los números que más incomodan. El gasto público se ha disparado un 60% desde que gobierna Pedro Sánchez, y la deuda ya navega por encima del 100% del PIB. Pagar las nóminas de políticos y funcionarios cuesta, según las cifras que se manejan, unos 4.000 euros a cada español. La combinación de gasto récord, impuestos récord y deuda creciente tiene un nombre poco elegante: el éxito fiscal que no lo es.
A esto se agarra el relato más agrio. La inversión extranjera tampoco tapa el agujero: España ha perdido en dos años más de la mitad del capital procedente de los países del Golfo, según los datos que se citan. Menos inversión y más gasto corriente es la fórmula exacta del cohete que sube con el combustible pagado a crédito.
La mitad de las pensiones contributivas, por debajo del SMI
El árbol de las pensiones merece capítulo aparte. La mitad de las contributivas está por debajo del salario mínimo interprofesional. Esa es la foto de una estructura que promete mucho y reparte poco a una parte enorme de los jubilados, mientras la hucha se llena con deuda. En el flanco social, más de 271.000 españoles esperan una prestación de dependencia; el 55% lleva más de seis meses en la cola.
Dos sistemas, dos esperas distintas y una misma pregunta sin responder: cuánto de ese cohete se está pagando con dinero que todavía no existe.
El grifo hipotecario que se cierra
Y entonces llega el giro que más afecta al bolsillo corriente: los bancos cierran el grifo hipotecario. Cuando el crédito era barato, la deuda privada hacía de propulsor; ahora que se aprieta, el mismo mecanismo empuja hacia abajo. Sobre esto se ha escrito una advertencia que resume el ciclo entero mejor que ningún informe: el combustible está pagado a 40 años, y cuando llegue la gravedad se verá quién aterriza de pie y quién descubre que vivía en una maqueta de cartón.
Total, que el cohete va, efectivamente, como un cohete. La NASA también aprendió de uno que despegó un frío 28 de enero y dejó de existir 73 segundos después. Solo que nadie aclaró de qué cohete estábamos hablando.