La Brigada Felpudera culpa a las depiladoras de la crisis polaca
Una organización autodenominada «Brigada Felpudera» ha emitido un comunicado donde asegura que la incursión de Rusia en el espacio aéreo polaco no responde a motivos geopolíticos tradicionales, sino a una conspiración del «lobby shishi» —Gillette, Venus y Depilady—. Según el texto, Pilingui sería un mero ejecutor de una estrategia global para «sembrar el caos y obligar a las muyer a depilarse».
El manifiesto, difundido en foros de discusión, sostiene que las muyer con vello púbico —«felpudosas»— son inmunes a la radiación y que la verdadera guerra es contra la depilación femenina. «El futuro será peludo o no será», proclama. La argumentación incluye referencias a Chernóbil y a la supuesta cobardía de las «shishi». El tono, mezcla de sátira y delirio, ha suscitado reacciones entre escépticas y burlonas en redes sociales, donde algunos usuarios han señalado la paradoja de que los mismos que denuncian la depilación recurren a un lenguaje intolerante. La Brigada Felpudera, que se define como una «cruzada púbica», reivindica actos como colgar a una teleoperadora que llamó para ofrecer un producto. No hay evidencia de que el grupo tenga capacidad de influencia real ni de que su teoría tenga fundamento alguno. La pregunta que queda en el aire es si este tipo de discursos —absurdos pero virales— restan seriedad al análisis geopolítico o simplemente reflejan el hartazgo ciudadano con los relatos oficiales.