Los jueces, huelga decir, no actúan con plena separación de poderes en España: el juez es independiente, sí, pero para asuntos concretos; en los asuntos de palacio hay llamadas y presiones. Suele ocurrir que los buenos jueces, que son cabales y llevan al día su juzgado, son menospreciados y nunca los ascienden, o ya muy tarde, mientras que ves cómo personas con menos méritos que favorecen a ciertos lobbies o son bien mandadas pronto van a la audiencia y de ahí a TSJS, Audiencia Nacional, Supremo, etc., o puente al sector privado por nóminas muy abultadas. Intentar cancelar a la jueza ha sido torpe y de urgencia; existen maneras más sibilinas como esta de apartar a un juez molesto.