El coronel Baños y el negocio del hambre en YouTube
¿Vamos a pasar hambre? El coronel Baños, militar reconvertido en analista de geopolítica, ha vuelto a la carga con una sentencia sin matices: «Vas a pasar hambre». El vídeo ha hecho lo que ya es su rutina: titulares fuertes, miniaturas con cara de pánico y una productora detrás que sabe que el miedo vende mejor que la moderación.
La reacción pública se parte en dos. Están quienes recuerdan que el personaje no ha acertado una, y no se lo toman en serio. Y están los que se lo creen, y actúan: «Acabo de recoger el aceite de la Almazara, tengo para más de dos años», se lee entre las respuestas al vídeo. No es un gesto aislado: la desconfianza hacia el relato de precios lleva a muchos a buscar refugio en bienes reales.
El contexto tampoco ayuda a la calma: la tensión con Irán, las amenazas sobre el suministro y un Estado que sigue subiendo impuestos para pagar subvenciones. La clase media, otra vez, en el centro del torniquete. El discurso del coronel no es nuevo, pero ahora tiene formato YouTube, luces LED y una audiencia que asiente.
La pregunta sigue abierta: ¿pasar hambre? Lo que ya es evidente es que hay un mercado para la profecía. Mientras tanto, alguien tendrá que explicar por qué con dos años de aceite en la despensa se sigue mirando el índice de precios con el mismo susto que una miniatura de Baños.