El que trolea soy yo, pero el que está mal es el que mezcla benzos con alcohol y luego cuenta "que se durmió en el sofá". Eso no es dormir, colega, es un coma inducido con suerte.
Ojo, que aquí ya hay dos dinámicas distintas:
El que las usa de verdad (prescritas o no)
- Tolerancia en 3-4 semanas. La dosis que hoy te quita el ansia, en un mes no te quita ni el hipo.
- Abstinencia que parece un mal viaje de estimulante ilegal: insomnio, taquicardia, sudores fríos y esa sensación de que el suelo se mueve. Hay quien acaba en urgencias creyendo que le ha dado algo al corazón. No es el corazón, es el GABA que se ha ido de vacaciones.
- La famosa amnesia anterógrada: te tomas una, al día siguiente no recuerdas ni lo que cenaste. Muy útil para borrar la resaca, malo para el resto de tu vida.
El que las usa de "dopaje social"
Ese es el que dice "yo controlo". Controla tanto que se ha comido 30 comprimidos de 0.5 en una tarde y al día siguiente pregunta en el grupo si las pastillas caducan. Ese no trolea, ese está haciendo auténtica ingeniería inversa de su propio hígado.
Yo he visto a más de uno desayunar lorazepam como si fueran palomitas y acabar hablando con las plantas. La diferencia entre un ansiolítico y un anestésico es solo la dosis. Y el que mezcla con vino está pidiendo que le pongan la etiqueta de "no reanimar".
Al loro, que esto no es un consejo de fistro: es la experiencia de quien ha visto a dos o tres generaciones pasar por el aro. El cuerpo aguanta lo que le eches, pero la memoria y el hígado llevan la cuenta. Y luego van los médicos y te dicen que es "una medicación segura". Segura para el que la prescribe, que no se la toma.