Mi familia en Madrid durante la guerra era de derechas, y estaban callados e intentando pasar desapercibidos en aquel Madrid rojo, mis bisabuelos vivían en la Calle de Alcalá frente al Retiro, no había qué comer, las joyas estaban escondidas y no se podían vender ni usar como moneda de cambio porque los milicianos te daban el paseo y te mataban ya que hubo orden de entregar todo el oro a la República, saquearon las cajas fuertes de los bancos con las joyas de la gente, las imágenes religiosas escondidas, pues bien, cuando acabó la guerra y Franco liberó Madrid mi bisabuela tenía su joyero intacto, mucha hambre pero tenía algunos anillos, cadenas, medallas, pendientes, eran comerciantes de telas importadas de Francia e Italia en Príncipe de Vergara, y en los tiempos de las cartillas de racionamiento con algún anillo de oro que vendieron o cambiaron en el estraperlo pudieron comer mejor y alimentar a mi abuela y su hermana que eran niñas en aquel Madrid que se abría paso tras la horrible Guerra Civil.
mi padre habia nacido en 1940, y contaba algo parecido. Mi abuela compraba boniatos de extraperlo, porque eran dos hermanos en edad de crecer. Mi padre odiaba el puro boniato, pero aparte de la racion de la cartilla, no habia mucho mas, a pesar de que mi abuelo era oficial militar (y por lo tanto, un afortunado, pero la escasez, oficialmente, era para todos).
En la posguerra espanhola se paso hambre de verdad (no era un decir)