Trump ante el 11-S: qué habría hecho sin guion ni asesores
¿Qué habría hecho Donald Trump si hubiera ocupado la Casa Blanca el 11 de septiembre de 2001? La pregunta vuelve cada vez que Afganistán reaparece en los titulares, y el regreso de los talibanes al poder le ha dado cuerda otra vez. En 2001 Trump era un promotor inmobiliario de Nueva York, sin cargo público y con dos casinos arruinados en su currículum. Ese es el punto de partida, no el de la leyenda.
De promotor con casinos quebrados a comandante en jefe
Quien sostiene que su reacción habría sido más agresiva parte de una idea sencilla: sin el filtro de un partido veterano ni de asesores con oficio, la respuesta habría sido improvisada y bastante más ruidosa. El escenario opuesto defiende lo contrario: quien manda de verdad —el aparato de seguridad, el Pentágono— fija la ruta, y el inquilino del Despacho Oval solo firma. Ese diagnóstico no es exclusivo de Trump; se aplica igual a su predecesor, George W. Bush, que tampoco diseñó la respuesta tanto como la heredó.
Los escenarios que se barajan cuando se pregunta por Trump y el 11-S
Hay tres hipótesis recurrentes. Una: escalada sin matices, con más teatro y menos diplomacia. Dos: respuesta económica antes que militar, con aranceles como herramienta de castigo. Tres: contención pura, vendiendo el atentado como problema ajeno. Groenlandia también aparece en alguna quiniela. No preguntéis.
La única conclusión sólida es que nadie lo sabe. Lo cual, dicho sea de paso, es exactamente lo que mantiene viva la pregunta.