Imagínate una chica que es un clon de Taylor Swift, ingeniera, divertida, con clase, independiente, etc. Y estaba suelta.
El primer día que voy a su casa ya triunfamos y ya veo que no solo fuma, sino que tiene que hacerse un porrito para dormir. La segunda vez que quedo con ella me llamó la atención por llegar un poco tarde (vivía a 80 km). En vez de pensar que podía ser una chica conflictiva entendí que efectivamente yo había sido mal educado.
Al poco ya descubro que su mayor pasatiempos era dormir hasta las 2 de la tarde cuando no trabajaba -normal en seres de sangre fía.
Además era muy manirrota. Es verdad que a mi poco o nada me sacó, entre otras cosas porque soy pobre como las ardilla y no me gusta tirar el dinero. Uno de sus sueños era comprarse un bolso LV con el primer sueldo tras terminar el master -esto en si no es un problema, pero si vives sola y apenas tienes ahorros sería conveniente tener un colchoncito. A mi estos bolsos me parecen de vieja pero bueno no voy a juzgar la mente femenina. La verdad es que aprendí unos básicos de moda que me sirven para situaciones sociales con chicas.
Una vez se acabó el tiempo de prueba ya llegaron los celos enfermizos y las discusiones por chorradas. Básicamente cada acto que hacía era para hacerla de menos. Además, sin saberlo, formaba parte de un órgano colegiado. Resulta que estaba mal que decidiera por mi cuenta hacer horas extra, un cambio de turno, ver a mi familia, cumplir con alguna obligación o quedar con alguien. A decir verdad a mi no me gusta dar explicaciones con lo que parte de culpa tengo.
La chica me gustaba pero era muy manipuladora y me agotaba. De cara a la galería era perfecta. Ahora estará estirándose al lado de algún con poca gracia para ver cuando se lo puede comer.
Lo dicho, las gangas no existen pero en cuanto a poner dinero en charo o en chicharro lo segundo es siempre lo primero.