El menú del día se encarece: 20€ diarios con un sueldo de 1.100
Comer fuera se ha convertido en un lujo que la clase media ya no sostiene. Un menú del día de 14 euros en Madrid sirve de primero una ensalada y de segundo fingers de pollo congelados; una ración de patatas alioli de 8 euros cabe en un plato minúsculo. Y las terrazas siguen llenas. La paradoja no está en que el menú del día suba, sino en que quien cobra 1.100 euros al mes pague 20 por una sola comida y el local no se vacíe.
¿Por qué un menú del día de 18 euros cuesta caro y sigue lleno?
El cálculo es demoledor. Veinte euros por una única comida del día, repetidos durante un mes, son 600 euros sobre un sueldo de 1.100: más de la mitad de la nómina solo para almorzar. Ese es el suelo bajo el cual ya no queda menú, solo precocinado. El precio barato se paga en calidad, hasta el punto de que por debajo de cierta cifra el segundo plato es producto congelado y de primero, una ensalada.
Hay quien sostiene que el debate está mal planteado. El problema no sería el precio del menú, sino el salario que lo paga: con 1.100 euros al mes, cualquier menú por encima de 10 euros rompe el presupuesto, sea ensalada o sea guiso. El desglose completo, partida a partida, deja un margen mensual que se puede contar con los dedos.
La alternativa del supermercado y el take away
Frente al menú de mantel gana terreno el plato precocinado del supermercado. Por 5 euros se come, y el postre es un café con leche en termo traído de casa. Varias cadenas llevan años ofreciendo microondas y zona de comida para llevar; el formato no se popularizó hasta que un gran distribuidor lo convirtió en sección propia. Mientras, la comida callejera y el reparto a domicilio se frotan las manos.
¿Cuánto tiene que subir el menú del día para que ni las terrazas se llenen?