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De dónde sale la idea de que Hitler era comunista
El hombre que impidió que los comunistas llegaran al poder en Alemania en los años treinta y que después se enfrentó a la Unión Soviética en la guerra más sangrienta conocida aparece hoy, en no pocos análisis, como un comunista. La tesis ha encontrado altavoces nuevos: en una entrevista con un empresario tecnológico estadounidense, la líder de la ultraderecha alemana sostuvo que Hitler era comunista y que, por tanto, no tenía nada que ver con su formación política. Reducido a su mínima expresión, el argumento se apoya en tres piezas: el nombre del partido, el color de su bandera y un pacto de no agresión firmado en 1939. La pregunta es cuándo empezó a circular esa etiqueta y por qué.
El nombre del partido como argumento
Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores. La palabra socialismo está en las siglas, y ahí arranca casi todo. La explicación más repetida es que el nombre respondió a una estrategia para atraerse el voto obrero en un momento en que los partidos comunistas y socialdemócratas penetraban con fuerza en ese electorado, con un descontento social creciente y las democracias liberales de entreguerras en descrédito. En la práctica, la formación se definía a sí misma como anticomunista, antiliberal y antimarxista. De ahí la paradoja que muchos subrayan: el partido que se presentaba como el dique contra el comunismo lleva en su nombre la palabra que hoy se le atribuye como identidad.
La bandera roja y el silogismo del color
La bandera del partido era roja, igual que la de los partidos socialistas y comunistas de la época. De ahí se extrae un segundo argumento: si el rojo identifica a la izquierda, el estandarte probaría la naturaleza socialista del régimen. El razonamiento tiene la solidez de un silogismo de sobremesa, pero circula con eficacia porque no exige conocer el resto del programa.
1933 y 1939: los pactos que sostienen la tesis
El pacto de no agresión firmado con Stalin en 1939 es la pieza más citada. La lectura más común entre quienes defienden la tesis es que esa alianza demuestra una cercanía ideológica; la respuesta habitual es que se trató de ganar tiempo, porque el conflicto era inevitable. El dato que sí está documentado es el Pacto Antikomintern, suscrito en noviembre de 1936 por Alemania, Italia, España, Hungría y Japón, al que no se sumó ninguna democracia liberal-capitalista. En paralelo, Estados Unidos reconoció a la Unión Soviética en noviembre de 1933, apenas unos meses después de que Hitler accediera a la Cancillería; Reino Unido y Francia ya lo habían hecho en 1924. La cronología incomoda a ambas trincheras.
La entrevista de 1932 que se cita una y otra vez
Hay un documento al que se vuelve siempre: la entrevista que George Sylvester Viereck publicó en Liberty magazine el 9 de julio de 1932, en la que Hitler se definió a sí mismo en unos términos que sus partidarios citan y sus detractores discuten. A esa fuente se añade el recuerdo que Jean François Revel, autor de La Tentation totalitaire, atribuye al propio Hitler en una conversación con Otto Wagener: sus desacuerdos con los comunistas eran menos ideológicos que tácticos. Ese testimonio es la munición más fuerte de la tesis, y también la más discutible, porque una diferencia táctica no convierte a nadie en correligionario.
¿Cuándo surgió la etiqueta?
La datación más repetida sitúa el fenómeno a finales del siglo XX, en ámbitos conservadores y libertarios estadounidenses, como reacción al relato aliado sobre la Segunda Guerra Mundial. En España, se sostiene, hasta 1975 ni al derechista más aperturista se le habría ocurrido tachar a Hitler de rojo; el giro llegó con la democracia, cuando el enemigo a batir dejó de ser el comunismo —legalizado y con el que se pactó— para ser el fascismo. Desde entonces la palabra se ha estirado hasta cubrir casi cualquier cosa. Hay quien sostiene que hace veinte años todo lo que no comulgaba con cierto consenso era facha y que ahora es comunista.
Por qué el argumento no convence a los propios liberales
Juan Ramón Rallo lo resumió en una publicación: el argumento de que los nazis eran socialistas no convence salvo que se adopte una definición demasiado amplia de socialismo, equivalente a estatismo, y entonces se borran diferencias históricamente relevantes. A esa objeción se suma otra: Mussolini fue expulsado del Partido Socialista Italiano, y el nacionalsocialismo se presentaba como tercera posición, ni capitalismo liberal ni marxismo. La réplica de los partidarios es que el socialismo no es necesariamente marxista y que las políticas de vivienda, obra pública y empleo del régimen no tienen equivalente en ninguna derecha liberal. Ahí sigue el pulso, y algunas versiones de la tesis llegan acompañadas de relecturas conspirativas sin respaldo documental.
Con estas piezas sobre la mesa, la etiqueta no se resuelve. Quien llama rojo a Hitler se agarra al nombre, al color y a un pacto de conveniencia. Quien lo niega mira los hechos: anticomunismo militante y frente del Este. ¿En qué momento dejó de servir la palabra fascista y empezó a servir la palabra comunista?
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Jean François Revel, autor de La Tentation totalitaire, recuerda que Hitler se consideró siempre como un socialista»
— centurix · Fuente historiográfica de la tesis
«La bandera del partido Nacional Socialista Obrero Alemán era toda roja, como en todos los regímenes socialistas.»
— AEM · El símbolo del color rojo
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
El nazismo fue un socialismo no marxista30%
Hitler no era socialista ni comunista40%
La etiqueta nace de la propaganda anglosajona30%
📌 DATOS
El Pacto Antikomintern se firmó en noviembre de 1936 con Alemania, Italia, España, Hungría y Japón
Estados Unidos reconoció a la Unión Soviética en noviembre de 1933
Reino Unido y Francia reconocieron la URSS en 1924
La entrevista de George Sylvester Viereck se publicó en Liberty magazine el 9 de julio de 1932
El pacto de no agresión entre Alemania y la URSS se firmó en 1939
📅 EVOLUCIÓN
1924Reino Unido y Francia reconocen diplomáticamente a la Unión Soviética
Julio 1932Se publica en Liberty magazine la entrevista de George Sylvester Viereck con Hitler
Noviembre 1933Estados Unidos reconoce a la Unión Soviética, meses después de la llegada de Hitler a la Cancillería
Noviembre 1936Se firma el Pacto Antikomintern entre Alemania, Italia, España, Hungría y Japón
1939Alemania y la URSS firman un pacto de no agresión, principal munición de la tesis
1939-1945Alianza de las potencias anglosajonas con la Unión Soviética contra Alemania
1975Según una de las dataciones manejadas, hasta esa fecha no se habría tachado a Hitler de rojo en España
Finales del siglo XXLa idea gana fuerza en ámbitos conservadores y libertarios estadounidenses
Publicaciones académicas citadas sobre el nacionalsocialismo
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El repaso cronológico de los reconocimientos diplomáticos a la URSS (1924, 1933) puesto frente al Pacto Antikomintern de 1936
✓La cita de Revel sobre la conversación de Hitler con Otto Wagener y la distinción entre desacuerdo táctico e ideológico
✓La tesis de que en España la etiqueta no aparece hasta después de 1975, cuando el antifascismo sustituye al anticomunismo como eje del relato
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