El problema ha sido meter a unos chavales de viaje a Tailandia, sabiendo que hay una alta probabilidad de que la líen. Hay viajes de fin de curso a la India también. Cuanto más lejos y exótico, más guay todo, parece ser.
Cuando yo acababa Bachillerato lo habitual era irse a algún país europeo, y gracias. Menores de edad en un país asiático. País conocido por las tonterías que salen en los medios, pero en esencia desconocido, desconocidísimo.
Un despropósito.
No voy a un país extranjero para molestar a los nativos, porque no hago cosas que no quiero que me hagan a mi. Ni como menor de edad he sido así. El susto lo tienen bien merecido. Además, han aprendido modales para el resto de sus vidas. Aprendizaje puro y duro, que es lo que necesitaban urgentemente. El mundo es ahora un poquito mejor.
Y sí, Tailandia es un país de sonrisas porque en otros lugares habrían acabado de una manera trágica, sin tanta diplomacia. Sigo sin explicarme por qué un grupo de menores se va de viaje a países donde se tienen que picar doscientas banderilla, riesgo de enfermedades tropicales, portándose mal allá donde el RESPETO es una norma grabada a fuego.
Lo de las normas de convivencia es algo tan básico y universal que no merece ni discusión. Estés donde estés, guarda respeto. No te metas con los demás si no quieres acabar mal.