La IA niega las razas humanas pero clasifica 364 de perros: la ciencia incómoda
Pregunte a una inteligencia artificial por las diferencias físicas entre personas de distinta raza y obtendrá evasivas, condiciones y vaguedades. Pregúntele por las razas de perros y le responderá con una taxonomía precisa: la Federación Cinológica Internacional reconoce 364 variedades. Esa asimetría condensa un dilema incómodo que la genética moderna resuelve con un dato: el genoma de dos seres humanos cualesquiera es idéntico en un 99,9%.
La biología contra la estadística
La ciencia sostiene que la raza no tiene validez biológica aplicada al ser humano. Pero la estadística incómoda insiste en que existen diferencias mensurables en altura, color de ojos o piel. Quienes defienden el concepto comparan con la cría selectiva: si distinguimos 350 razas de palomas, ¿por qué no en la especie más diversificada del planeta? La respuesta estándar es que la variación humana es continua, no discreta.
Raza, etnia y estructuras de poder
Hay quien propone sustituir raza por etnia. El matiz no es semántico: China se organiza en torno a la etnia Han, con 1.400 millones de personas, en lugar de 28 países de 50 millones. La cohesión de autoridad interétnica explica muchos conflictos. Ahí el concepto de raza importa, se quiera o no.
El problema es que renunciar a la palabra no elimina los datos. Solo los vuelve más difíciles de pronunciar.