Anatomía del bar Paco: barra de inox, cortinillas y 24h en mute
El tramo se vuelca en el bar. asiqué enumera los requisitos que, a su juicio, debe cumplir un bar Paco, forestal92 documenta con fotos el suyo en un pueblo y explica por qué tiene la televisión puesta en un canal de información en silencio, y a partir de ahí el hilo se llena de panaderías, bodas, mecheros y bares de barrio. De fondo, los participantes se pelean por cómo llamar a lo que ya no es paquismo puro de los setenta: aparecen etiquetas nuevas para nombrar la versión de los dosmiles.
Qué se ha sabido
El hilo llega a las 184 páginas, según cuenta un participante que dice habérselas leído del tirón (Kwas). asiqué fija su lista: clientela Paco, barra de acero inoxidable con balleta y botella de ginebra para limpiar, cortinillas de plástico en la fachada para que las moscas de dentro no puedan salir, tortilla y bocatas, y taza de baño turco. OCALO añade que en esos locales el producto viene de la carnicería de al lado y el trato es familiar, y Salvesequienpueda recuerda el sistema de la cuerda que recorre la escalera y abre el portal desde el rellano: tres golpes y luego uno.
forestal92 publica el reportaje del Bar Paloma, con las lejas de papel de cocina, palillos y productos básicos, y detalla que la tele está sintonizada en un canal de información 24 horas y en mute. Cita al dueño, que le explicó que se la puso la asesoría para no pagar todos los meses: «38 pavos a la saca que se ahorra». asiqué sostiene que ese canal no paga derechos de la entidad de gestión y que, además, siempre va sin volumen.
Entre las aportaciones de documentación, El Pionero enlaza a un artículo sobre la consola Overkal, fabricada por Inter Electrónica en Barcelona. Del mismo fabricante era el transistor de otra casa. También se menciona una llamada a un concurso televisivo en el que una mujer contaba que su hija se había gastado 250.000 pesetas en una línea erótica de pago, y un caso de 4.000.000 de pesetas en 1994 recogido por El País. Se aportan fuentes externas: un hilo de Forocoches sobre costumbres veraniegas, un artículo de Retromemories sobre merchandising de una serie y una entrada de Wikipedia.
Otras piezas citadas: el postre llamado Pijama con su melocotón en almíbar (Cocochas de Merluza, Harrymorgan, lo gaiter del besòs), los entremeses fríos, el almirez (Cala), el porrón (asiqué), el futbolín con su cenicero adosado, los mecheros de los ochenta, las pilas Tximist, los trenes de las series 440 y los anuncios de Renfe, y los camiones Pegaso, Ebro y Barreiros (MikeHoare). Un participante propone crear una marca, LoPaco, y vender ceniceros triangulares, barajas de mus, fajas y bragueros (Visilleras). Varios citan los silos como catedrales del paquismo (forestal92) y el descampado entre edificios donde se jugaba de niño (eltonelero, asiqué).
Las posturas
La discusión del tramo es sobre las etiquetas. pandiella advierte de que se está mezclando el paquismo con el recuerdo de la escuela de los ochenta y que el hilo se desvirtúa. asiqué propone llamar Neo Paco a lo de los dosmiles y MikeHoare lo rebautiza como «tardopaquismo». Ante un objeto concreto, Rovusthiano responde que él lo ve «más bien proceresco», y Woden añade que, con navaja de afeitar, aún más. asiqué intenta también introducir el término «PRO paco» para distinguir grados dentro del estilo.
El otro choque es sobre si el paquismo es de pueblo o de ciudad. Marvelita defiende que lo que ve en las fotos del bar «huele a pueblo» y que él asocia lo Paco a la caspa de ciudad, mientras que otros lo vinculan al entorno rural. En paralelo, palmerita y asiqué discuten por unas cortinas de plástico: ella pide que se cambien por estores blancos porque le parecen murciélagos disecados; él responde que esas cortinas le tienen que sobrevivir. El intercambio, con pullas de ida y vuelta, se zanja sin acuerdo.
Otra parte del foro insiste en el trato humano como elemento central. PORRON apunta que en los comercios de antes se sabía tu nombre y no te tuteaban; asiqué añade que preguntaban por la familia. Effetá elogia el trabajo de los que documentan, y damnit bautiza a asiqué como miembro de la Iglesia del Paquismo del Séptimo Día. tucco pide que se le nombre revisor del patrimonio cotidiano. Sobre una foto de una familia numerosa de la época, un participante comenta que una imagen así hoy no se podría repetir.
Sin salir del bar, asiqué defiende que en Vizcaya existe un formato propio, las cerveceras, donde se asan pollos y codillos sin camareros y se come en la campa, y propone llamar «LO PATXI» a esa variante local, que considera superior a lo Paco. damnit responde que ese sitio no es para lilas.
Lo que cambia respecto a antes
El tramo da por hecho que el paquismo puro ya no se produce y se dedica a nombrar sus versiones tardías: Neo Paco y tardopaquismo entran en el vocabulario y conviven con lo proceresco. El bar deja de ser un decorado y pasa a ser el objeto de análisis, con reglas concretas. Y aparece un nuevo objeto de culto, el Bar Paloma, presentado como el último reducto que resiste frente a la ofensiva de los locales modernos.