Un bajo en Madrid se llena de aguas fecales tras un mes sin reparar la bajante
Un propietario de un bajo dúplex cerca de la calle Bravo Murillo, en Madrid, lleva casi un mes con la planta inferior inundada de aguas fecales. La avería se detectó hace tres meses: una gotera en el baño superior y otra en el sótano que olía mal. Los albañiles enviados por el administrador identificaron el origen: el patio de luces y la bajante de aguas fecales. La empresa emitió un informe declarando la urgencia de las reparaciones. El administrador respondió que no había dinero en la cuenta y que esperara a agosto. Cuando el propietario amenazó con demandar, envió a un pocero con cámara. Ya era tarde: la tubería había reventado y la planta baja quedó destruida e inundada de excrementos. La comunidad sigue sin actuar.
¿Qué pasó exactamente en el bajo de Bravo Murillo?
El relato del afectado es preciso. Compró el inmueble hace dos años. Es un bajo dúplex: la planta inferior es sótano y la superior da a la calle. Hace tres meses detectó una gotera en el baño de arriba y avisó al administrador. Poco después apareció otra gotera abajo, con mal olor. El administrador envió a unos albañiles, que determinaron que la gotera superior provenía del patio de luces y la inferior de la bajante de aguas fecales. La empresa emitió un informe declarando la urgencia de las reparaciones. El administrador, según el afectado, hizo caso omiso: dijo que no había dinero en la cuenta y que esperara a agosto. Tras un correo amenazando con demanda, envió a un pocero con una cámara. Para entonces la tubería había reventado y la planta baja estaba destruida e inundada de excrementos.
La respuesta de la comunidad: un mes de largas y ninguna solución
Casi un mes después, el administrador sigue sin actuar. Alega que el pocero va de vez en cuando y que siguen buscando. Mientras, cada vez que los vecinos tiran de la cadena, la casa se llena de más residuos. El afectado describe la situación como inhabitable para siempre: el olor impregna todo y, al estar la planta baja en sótano, teme que se convierta en una fosa séptica que emita gases tóxicos. No es un simple escape de agua sanitaria. Son aguas fecales con los residuos de todos los vecinos.
¿Quién paga los daños por aguas fecales en una comunidad de vecinos?
La pregunta sobre quién asume el coste recorre toda la discusión. Hay quien sostiene que debe cubrirlo el seguro de la comunidad, y quien apunta que si el afectado no tiene seguro propio, el problema se complica. La realidad es que la comunidad es responsable de las bajantes generales, pero la vía judicial puede ser lenta. Un participante relata que en un caso similar, en un local comercial, dejó sin agua a la comunidad un fin de semana para forzar la reparación. Otro cuenta que tras años de filtraciones y plagas de cucarachas, la solución llegó cuando se reparó la tubería. La experiencia común es que sin presión, la comunidad no se mueve.
La vía penal contra el presidente de la comunidad
Varios mensajes apuntan a la posibilidad de una demanda penal contra el presidente de la comunidad. La urgencia de los desperfectos y el conocimiento de la situación por parte de la comunidad podrían sustentar una denuncia por omisión. Sin embargo, no hay que olvidar que en España la vía penal para estos casos es excepcional y requiere demostrar dolo o negligencia grave. La mayoría de los abogados recomendarían primero una reclamación civil por daños y perjuicios. El afectado no ha tomado aún una decisión.
El problema estructural de las bajantes en edificios antiguos
Más allá del caso concreto, varios mensajes señalan un problema de fondo: las bajantes de los bloques antiguos. En los edificios viejos, las tuberías iban por fuera, lo que facilita su sustitución. En los nuevos, van empotradas entre paredes, lo que encarece y complica cualquier reparación. Un participante advierte que en 40 o 50 años la mayoría de los edificios tendrán este problema. La conclusión es que las comunidades deberían provisionar fondos para estas obras, algo que rara vez ocurre.
El olor a aguas fecales: ¿se puede eliminar?
La mayoría de los mensajes coinciden en que el olor a aguas fecales es prácticamente imposible de eliminar. Algunos sugieren que la única solución es vender el piso a un inversor, una vez limpio. Otros ironizan con que en Madrid siempre hay alguien dispuesto a alquilarlo, incluso en esas condiciones. La realidad es que, según los testimonios, el olor persiste durante años y afecta a la salud. No hay una solución mágica: requiere limpieza profesional, ventilación y, sobre todo, eliminar la causa.
El caso sigue abierto. La comunidad no ha ejecutado la reparación urgente y el propietario evalúa acciones legales. Mientras tanto, la casa se llena de mierda cada vez que alguien tira de la cadena.