Lo que uno echa de menos, no de aquél régimen sino del propio General Bajito, es a los motoristas entregando ceses fulminantes por telegrama.
-Susceléncia le agradece los servicios prestaos pero no hace falta que vuelva por el ministerio el lunes -STOP- ya sabemos seguir nosotros solos. Ya le llamaremos sieso -STOP- Si éso.
Y se separaban las cabezas de los cargos más rápido que pronto, de modo que corría el escalafón. Cosa muy saludable para cualquier organización humana.
Y desfilaban secretarios y subsecretarios, directores generales y delegados y subdelegados de otros ministerios aunque la cosa les pillara solo de refilón.
Qué tiempos.
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FREE ZOUHAM o abandonad toda esperanza.