El Rey 'Felpudo': vacaciones en Mallorca en plena crisis
Las alarmas económicas vuelven a sonar y, sin embargo, la conversación pública este lunes no se centra en el IBEX ni en el IPC, sino en una pregunta que se repite en los grupos de inversión y en las cafeterías: ¿dónde está el Rey? La respuesta que circula, con más ironía que cariño, es que sigue en Mallorca, cumpliendo el guion de un verano en el Palacio de Marivent.
Los calificativos no son amables. Apodado 'Felpudo' por una parte de la opinión pública, se le acusa de estar "borboneando", un verbo inventado para resumir la supuesta inacción de la familia real mientras el coste de la vida aprieta. Hay quien va más lejos: la llamada del Rey al hijo de Mohamed VI se interpreta como un intento de mantener la amistad con Marruecos mientras los problemas domésticos se acumulan. Otros creen que la obsesión con la ubicación real es un desvío: el jefe del Estado no puede alterar los tipos de interés ni desbloquear una legislatura.
La cuestión de fondo no es si Felipe VI se toma un descanso: es qué se espera de él. Entre los críticos, la respuesta es que cada vez menos. El apodo de 'felpudo' condensa esa decepción: un objeto que está para que lo pisen. Y en plena crisis, los ciudadanos prefieren no ver cómo los pisan también a ellos.
Mientras la Casa Real guarda silencio, la discusión se traslada a la propia utilidad de la institución. Si el Rey no sirve para enderezar el rumbo económico, ¿para qué está? La pregunta queda flotando, como un yate en aguas de Palma.