Felipe VI, en Palma mientras se declara la emergencia nacional
El 24 de julio de 2026, mientras el Gobierno declaraba la emergencia nacional por los incendios que asolan la Comunidad de Madrid, el rey Felipe VI se encontraba a 600 kilómetros, en el Palacio de Mar1. La jornada oficial comenzó con audiencias en La Almudaina con las autoridades baleares: Marga Prohens, Gabriel Le Senne, Jaime Martínez Llabrés y Llorenç Galmés. Por la tarde, el monarca se conectó por videoconferencia con el comité de gestión de la emergencia. Pero el gesto no ha calmado las críticas.
La coincidencia que enciende el debate
La declaración de emergencia y la salida del rey hacia su residencia estival se solaparon en el tiempo. Voces críticas sostienen que el jefe del Estado "desapareció" en el momento más crítico, limitándose a una videoconferencia que muchos consideran un gesto protocolario insuficiente. La percepción de que el rey prioriza sus vacaciones sobre la crisis se ha extendido en las redes sociales y en ciertos sectores de la opinión pública.
El viaje a Perú: otra polémica
Para añadir tensión, se ha filtrado que el lunes 27 de julio el rey tiene previsto un viaje oficial a Perú. La noticia ha sido interpretada como una huida hacia adelante: mientras los incendios aún no están controlados, el monarca programa una agenda internacional que le alejará del país durante días. Los defensores del protocolo real recuerdan que estos viajes se planifican con meses de antelación, pero la coincidencia temporal alimenta el escepticismo.
La pregunta que queda en el aire: ¿debe un jefe del Estado estar físicamente presente durante una catástrofe nacional, o basta con la gestión a distancia? Los datos de agenda oficial chocan con la sensación de abandono en plena emergencia.