La caída del dominio t.me desata sospechas de censura europea
El martes, el dominio de acortamiento de enlaces de Telegram, t.me, dejó de resolverse a nivel DNS en varios puntos de Europa. Aunque la aplicación principal sigue funcionando, el incidente ha reavivado el debate sobre el control de Internet en la UE.
Los datos disponibles apuntan a que no hay un bloqueo generalizado de Telegram, sino una incidencia en el subdominio de enlaces cortos. Sin embargo, algunos análisis apuntan a una intervención coordinada por parte de las autoridades europeas, que vienen endureciendo su postura contra las plataformas de mensajería que no colaboran en la lucha contra la piratería y la desinformación.
La plataforma Signal, competidora de Telegram, ha visto un aumento de menciones como alternativa, aunque no está exenta de críticas por requerir número de teléfono.
De momento, la incidencia parece resuelta, pero la sombra de un posible control europeo sobre la infraestructura de DNS sigue planeando. ¿Hasta dónde llegará la mano de Bruselas?