El 63% de los empresarios exige menos burocracia para contratar inmigrantes
La inmigración en España ha alcanzado cifras récord: 2,5 millones de llegadas en menos de cuatro años. Sin embargo, la integración laboral no acompaña. Un 63% de los empresarios reclama eliminar trabas burocráticas para contratar a más extranjeros, según una encuesta que retrata la creciente desconexión entre la realidad migratoria y la maraña administrativa.
Los datos del mercado laboral son demoledores. La tasa de paro entre los extranjeros alcanza el 18,2%, muy por encima del 11,6% de los autóctonos. Esa brecha supone una pérdida estimada de 5.100 millones de euros en salarios potenciales. Más llamativo aún: desde 2023, la tasa de actividad de los españoles (80,2%) supera por primera vez a la de los extranjeros, que ha caído al 79%, su nivel más bajo en veinte años. Dos tercios de los inmigrantes encuentran barreras para trabajar y tres de cada cuatro empresas consideran que la ley dificulta la contratación.
Mientras, la inmigración se ha consolidado como una de las principales preocupaciones de los españoles. Según el CIS de noviembre de 2024, casi un 19% la señala como el principal problema del país, solo por detrás de la vivienda (40%) y empatada con los conflictos políticos (19,2%).
Pero no todo el mundo ve la solución en la desregulación. Se argumenta que los empresarios buscan mano de obra barata y que la reducción de trabas solo facilitaría el dumping laboral, con sueldos de países pobres y alquileres disparados. La paradoja alcanza su clímax cuando se observa que partidos como Podemos o Sumar, teóricamente defensores de los trabajadores, coinciden con la patronal en la necesidad de más inmigración.
El debate queda en el aire: mientras unos ven un obstáculo burocrático que lastra la economía, otros denuncian una estrategia para abaratar costes. Lo único cierto es que el desajuste entre la llegada de personas y su inserción laboral no para de crecer.