El chiringuito de Huelva que cobra 16 euros por una ensaladilla sin pan
¿Cuánto cuesta comer en la playa en plena temporada? Un chiringuito de la costa de Huelva ha puesto el listón alto: 16 euros por una ensaladilla, 16 por una hamburguesa y 10 por unas rodajas de tomate con aceite. Sin bebida ni pan incluidos. La carta, colgada en una plataforma digital de menús, ha reavivado la conversación sobre los precios de la restauración estacional.
Los precios no tardaron en generar un cruce de opiniones. Hay quien los ve como la consecuencia lógica de la oferta y la demanda: las vistas al mar, la brisa y el ambiente de verano se pagan, y quien no quiera, que se desplace. A diez minutos andando tierra adentro, se puede comer en bares donde van los vecinos del pueblo, con precios que poco tienen que ver. Otros, en cambio, lo interpretan como un síntoma de una burbuja de la restauración de playa que, tarde o temprano, tendrá que pinchar. La tentación de cobrar de más al turista es real, pero la cuenta la acaba pagando también el cliente local, que ve cómo su costa se convierte en un escaparate para bolsillos privilegiados.
El argumento del mercado libre choca con la cruda aritmética: una familia que se sienta en este chiringuito y pide un primero, un segundo y una bebida rebasa fácilmente los 50 euros por cabeza. Una comida que, en el bar de carretera de al lado, costaría la mitad. ¿Es un chiringuito o un restaurante con estrella? La pregunta queda en el aire.
A este paso, lo más barato será llevar la ensaladilla de casa. Eso sí, sin vistas al mar ni foto de Instagram. La ensaladilla, al menos, saldrá a precio de supermercado.