¿Qué sabe Zapatero que tanto preocupa en Moncloa?
José Luis Rodríguez Zapatero acumula 16 días de silencio sobre el origen de unas joyas que han desatado una tormenta política. La Presidencia del Gobierno recibe informes diarios de su rutina en el domicilio, según fuentes conocedoras. No es por su bienestar: es por el temor a que "tire de la manta". El expresidente, que fuera azote del PP y abanderado de la "Alianza de Civilizaciones", se ha convertido en un riesgo para su propio partido.
El silencio de las joyas y la sombra de Venezuela
El caso estalló cuando se supo que Zapatero posee joyas no declaradas, supuestamente regalos de gobernantes extranjeros. El expresidente prometió explicaciones que nunca llegaron. Han pasado 16 días y Moncloa ya no espera una aclaración, sino un posible estallido. La trama se complica con la rescatada aerolínea Plus Ultra, que habría servido de tapadera para transportar objetos de valor y, presuntamente, blanquear dinero de la "narco dictadura bolivariana". Las investigaciones de EE.UU. sobre Venezuela salpican directamente a Zapatero, que medió en múltiples negocios con el chavismo.
El marcaje: mucho más que un parte de salud
Moncloa no vigila al expresidente por su estado anímico, sino por lo que pueda contar. Según fuentes próximas al caso, la "Presidencia del Gobierno es informada a diario de la rutina del expresidente en su domicilio". ¿Suicidio? Algunos lo especulan, pero otras voces apuntan que no se trata de un derrumbe real, sino de la estrategia de "hacerse el enfermito" como ya hicieron otros exdirigentes. La clave está en si Zapatero decidirá "tirar de la manta" y revelar la estructura de financiación ilegal del PSOE durante su mandato. El silencio de la cúpula socialista es ensordecedor: nadie ha salido en su defensa.
El derrumbe anímico: ¿realidad o coartada?
Que Zapatero ha "dejado de salir a correr" es la metáfora de su declive. Pero quienes le conocen apuntan a que sufre más por la pérdida de impunidad que por el remordimiento. "Un socialista cree que es éticamente superior y por ello puede robar impunemente", resume una corriente de análisis. El ex presidente se enfrenta a la imputación propia y de sus hijas, y el cerco judicial se estrecha. "Ahora mismo ni duerme. Marcado por la policía y por los propios de su banda", describen fuentes cercanas. Mientras, la opinión pública se pregunta si estamos ante el principio del fin de una era de corrupción sistémica.
Zapatero, que tanto presumía de correr, lleva semanas sin dar un paso. Pero el verdadero sprint lo están haciendo en Moncloa para que no se desboque. La pregunta es: ¿cuánto aguantará el silencio?