Ceuta: el Gobierno realoja a migrantes tras la violencia en los asentamientos
La escena es de manual: una ciudad fronteriza, cientos de personas durmiendo al raso y una reunión de urgencia en La Moncloa. El Comité de Situación del Sistema de Seguridad Nacional (SISN) ha aprobado este viernes, por unanimidad, un nuevo listado de refugios para reubicar a los migrantes que siguen sin alojamiento en Ceuta. La medida llega después de que la violencia se recrudeciera la víspera alrededor de los asentamientos. El órgano, presidido por Pedro Sánchez con once ministros, condenó esa violencia y puso el acento en garantizar el reparto de alimentos a las personas más vulnerables.
La solución de los que miran hacia Marruecos
Mientras el Ejecutivo busca huecos en la ciudad, buena parte de las opiniones más expeditivas apunta al lado de la valla. Si los migrantes son en su mayoría marroquíes, el argumento se resume en una frase: que los realojen en su país de origen. Es una corriente con peso, que ve en cualquier gesto de acogida una invitación a que la presión migratoria no cese. Frente a ella, la posición institucional defiende que reubicar en Ceuta es la vía para preservar la convivencia.
El ruido de fondo contra las ONG
El reparto de alimentos, pieza central de la gestión, tampoco se libra de la polémica. Organizaciones como Cruz Roja, que trabajan sobre el terreno, reciben acusaciones de medrar con la crisis. Son palabras mayores, pero reflejan el clima de tensión en el que se mueve cualquier decisión: hasta la ayuda humanitaria se convierte en campo de batalla política.
Once ministros, un comité de seguridad y un acuerdo unánime para decidir, otra vez, dónde poner a dormir a quienes ya no tienen sitio. El dato que descoloca es que, con toda esa maquinaria, la única certeza sobre el terreno siga siendo el reparto de alimentos.