El diccionario crece sin chincheta y ya salta a la prensa
En este tramo el hilo se convierte en una fábrica. Cuatrocientos mensajes entre abril de 2019 y junio de 2022 y una mecánica que no cambia: alguien suelta un término, otro lo pule, el responsable del glosario lo incorpora. Hic Svnt Leones avisa de que no puede meter más de
20.000 caracteres por mensaje, así que reorganiza el texto a mano. La palabra más repetida de la entrega no es ninguna de las nuevas: es
chincheta.
Qué se ha sabido
Blas el Empalador trae una noticia de fuera: un medio escrito ha publicado un artículo titulado «Charo, mangina, chad, pedrette: así habla la nueva derecha alternativa española», y sostiene que algunos de esos términos salen del foro. El hilo se crece con la sospecha.
Hic Svnt Leones, que lleva el glosario, se revuelve contra Calopez: dice que ha copiado el Gran Diccionario en el blog de Burbuja y que no lo cita. Le dedica una entrada nueva,
calopécico.
Ratona001 reivindica el término
coronasida: sostiene que lo acuñaron él y otro forero, médico,
el 22 de marzo de 2020, cuando señalaron que el problema venía por aire.
Lord en el Centeno afirma que un comunicador conocido ha usado un término del glosario varias veces en sus vídeos y se da por honrado.
Las aportaciones llegan agrupadas por letras —una tanda de la A a la F, otra de la M a la Z— y el OP reorganiza los mensajes viejos para hacer hueco a las nuevas entradas.
Dónde está la bronca
Aquí no hay un incendio, hay varios roces. El primero es la chincheta: cada pocas páginas alguien reclama que el hilo se fije arriba y la respuesta es siempre la misma, la petición irónica de bombonas en las sedes. Se cierra con el responsable del glosario dando por hecho el desprecio del administrador.
El segundo es el formato. Un participante dice que, si el OP no actualiza, abre un duplicado que sí esté al día. Le contestan sin amabilidad: que lo que haga nunca será el bueno. El asunto muere ahí. Delco propone montar una wiki y dejar de ir tan a lo artesanal; nadie la monta.
El tercero es para qué sirve esto. Un forero plantea que inventar vocabulario propio tiene un coste: cuando alguien busca información sobre las vacunas en un buscador no encuentra los hilos buenos de Burbuja porque están escritos en jerga propia. Se le responde que eso es positivo: cuanto menos se hable de este foro en los medios, mejor.
La cuarta es de criterio. Cuando alguien suelta definiciones largas y feroces contra colectivos concretos, le devuelven que esto va de burla y no de insulto, que la sátira se nota. Y hay una rectificación sin drama: un participante avisa de que un término está mal escrito, el OP lo corrige y se sigue.
Qué cambia respecto a antes
Entra de lleno la pandemia. El tramo allega términos de ese ciclo: conceptos sobre la medicación y las vacunas, el encierro domiciliario, los pases sanitarios y algún nombre para el volcán de la Palma y sus fases.
Se consolida el salto fuera del foro. Ahora hay un artículo en prensa que recoge palabras sospechosamente parecidas, una acusación de plagio contra el blog de la casa y una discusión sobre si el diccionario es herramienta para visitantes o coto cerrado.
Se da por superado el debate de si vale la pena seguir añadiendo. La respuesta es que sí, que da para libro, para PDF y hasta para imprimirlo. Lo que no se resuelve es el soporte: nadie hace la wiki, nadie hace el PDF y el hilo sigue subiendo a mano.
Las cuentas que no cuadran
El OP explica por qué no puede simplemente editar: el foro corta los mensajes a
20.000 caracteres. Su plan es reescribir los suyos de las primeras páginas y repartir el contenido por ahí. Lord en el Centeno le cede espacio en sus propios mensajes de la página dos. Algún aporte se queda fuera simplemente porque no cabe.
Lo que se pide para más adelante
Recopilación en PDF, portada, ilustraciones y prólogo. Una wiki. Una fusión con la enciclopedia paralela. Y, sobre todo, la chincheta. Un participante vaticina que un término recién acuñado se pondrá de moda «conforme el pesimismo económico arrecie en los próximos meses». Otro da por hecho que el desastre llega en octubre.