Tercera incomparecencia: juez ordena detención de Elisa Mouliaá por presuntas calumnias a Errejón
¿Qué pasa cuando un investigado no acude al juzgado tres veces seguidas? El magistrado Arturo Zamarriego lo ha dejado claro este lunes: orden de detención. La actriz Elisa Mouliaá, denunciada por el exdiputado de Sumar Íñigo Errejón por presuntas calumnias, se enfrenta ahora a una citación forzosa después de haber faltado a su cita judicial por tercera ocasión.
Según el auto, fechado el 16 de junio de 2026, se decreta "la detención y presentación" de Mouliaá ante el juzgado para ser oída como investigada. La noticia, adelantada por 20minutos, ha generado un aluvión de reacciones en redes, donde se han comparado las consecuencias con otros casos mediáticos.
Un historial de ausencias que agota la paciencia judicial
La actriz ya había sido citada en dos ocasiones anteriores sin éxito. La tercera falta ha colmado la tolerancia del juez, que ha optado por la medida más drástica. En causas por calumnias, la incomparecencia reiterada no es baladí: puede interpretarse como obstrucción o falta de respeto a la administración de justicia.
Las reacciones en el debate público han sido variadas: desde quienes señalan que el trato judicial es desproporcionado hasta los que recuerdan que el Código Penal prevé la detención en estos casos. También ha surgido el inevitable "agravio comparativo" con otros procedimientos, como el de Begoña Gómez, aunque el contexto procesal es distinto.
El trasfondo del caso: una guerra judicial entre la actriz y el político
El origen de la causa se remonta a las declaraciones de Mouliaá contra Errejón, que este consideró calumniosas. La querella por calumnias es una vía poco habitual pero legal para proteger el honor. Con esta orden de detención, el conflicto se tensa y pone en el foco la estrategia de defensa de la actriz, que ha cambiado de abogado recientemente.
Por ahora, Mouliaá tiene un plazo para comparecer voluntariamente o será detenida y conducida ante el juez. El caso sigue abierto y la próxima declaración promete ser clave para el desenlace.
No es la primera vez que la famosa etiqueta de "presunto" marca un procedimiento penal con alto voltaje mediático. Pero la decisión de Zamarriego envía una señal clara: en su sala, las citaciones se cumplen.