(mensaje citado en revisión)
de que demanda hablas si el 70% de la inmi gración no trabaja y no tiene dinero para comprar pisos en Carabanchel a 400k.
Si no hay pisos para todos deberían estar limitados a 1 por persona a no ser que decidan construir. Me parece injusto que un tío tenga permitido comprarse 180 pisos, y encima un extranjero.
Esto parece más fácil de lo que realmente es. ¿Cuál es el criterio para “asignar” pisos? ¿Por nivel de renta? ¿Por número de miembros en la familia? ¿Por antigüedad en la lista de espera? ¿Por mérito laboral o qué?
El mercado resuelve muchas de estas cosas de forma bastante automática. A mí me parece más sencillo y transparente gravar la tenencia: el que tiene una única vivienda habitual no paga, la segunda paga una cantidad razonable y a partir de la tercera (o de cierto valor catastral) la cosa se dispara de forma pogre. No es que me encante la idea, pero es efectiva. El problema es que automáticamente penalizas el mercado del alquiler, porque los propietarios trasladan el impuesto al precio del arrendamiento.
La única receta real para bajar el precio de la vivienda es aumentar la oferta. Punto.
Para que haya más pisos en alquiler hay que dar garantías y ventajas claras a los propietarios:
- Tolerancia cero con okupas e inquiniokupas (desahucios exprés).
- Fiscalidad atractiva: desgravaciones por reformas, incentivos por alquiler a largo plazo, reducción de IBI, etc.
- Gravamen elevado a las viviendas vacías que no se pongan en alquiler.
Con eso se dispara la oferta de alquiler, baja la presión por comprar y los precios de venta empiezan a ceder.
Si quieres ir más allá, hay que liberar suelo y facilitar la construcción: reducir burocracia, agilizar permisos, aligerar la normativa urbanística (o adaptarla a la realidad) y fomentar colaboración público-privada, tanto para vivienda libre en alquiler como protegida.Además, reducir la fiscalidad en la compra (ITP, AJD, plusvalía, etc.) y facilitar la financiación también ayuda. Medidas hay mil.
Lo que claramente no funciona es lamentarse durante 7 años y no hacer absolutamente nada.