Roger:
Me parece que haces una relación errada. Si tu dijeras:
Bitcoin --> DINERO FIAT
Te podría aceptar la analogía pero, así como el "café soluble" no afecta a los BARES, el bitcoin no tiene por qué afectar a la "banca".
BitPay -un procesador de pagos con bitcoin- es "banca" en un sentido amplio. Las empresas que te suministran wallets son "banca" en un sentido amplio y, los "exchanges" no dejan de estar dentro del concepto de "banca" en un sentido amplio.
Otra cosa es que discutamos si Santander o Citi Bank serán quienes suministren wallets, pagos y exchanges o, morirán y serán sustituidos por "nuevos bancos" que operan en Bitcoin pero, la "función banca" no veo que desaparezca.
También creo que es objeto de discusión si los Estados van a ceder su soberanía sobre el dinero "fiat" a un ente ajeno pero, eso sería una discusión de otra naturaleza y no entro en ella por ahora.
La derivada fundamental de la generalización del uso del protocolo BTC es la eliminación de elementos intermedios en las relaciones contractuales. Esta eliminación ataca, de forma nuclear, a aquellos que han estado intermediando en dichas relaciones que son, aunque no los únicos, principalmente los bancos y los estados.
De la misma manera que la web, y este foro es buena muestra de ello, sustituye a los medios de comunicación habituales o permite la relación directa fabricante-consumidor eliminando barreras intermedias, el protocolo BTC lo hace en, entre otros, el sector financiero quitando a los bancos una de sus principales fuentes de ingresos. No se si eso conllevaría su desaparición pero si su profunda transformación y, lo más importante, la disminución drástica de su poder.
Y aquí está el gran problema. En lugar de ir buscando nichos de mercado donde ir ofreciendo soluciones antes de entrar en el núcleo duro, el BTC ha entrado de lleno en guerra directa con el sector más poderoso del planeta que es el financiero. Y si hasta ahora, y todavía lo sigue siendo, solo resultaba una iniciativa curiosa de unos pocos tecnofrikis, cada vez más, especialmente las mentes mas preclaras del sector, empiezan a darse cuenta del enorme potencial que atesora.
Si nos atenemos, por ejemplo, a las últimas declaraciones públicas de JP Morgan, uno de los máximos exponentes de establishment financiero, no parece que este sector se vaya a tomar demasiado bien este nuevo competidor y me temo que las acciones contra el van a ser terribles.
Tampoco hay que olvidar que existen otros sectores, como el comercial, tecnológico o industrial, que puede ver con buenos ojos iniciativas como las del BTC y ,que supone también para ellos, ahorros importantes. La batalla que se avecina, y que indefectiblemente llegará, puede ser de dimensiones épicas.
Aunque estoy convencido, por pura ley evolutiva, del inexorable triunfo de los protocolos del, llamemosle, universo bitcoin, lo que no sabemos es cuales serán las victimas de la próxima guerra y el BTC, tal y como ahora lo conocemos, tiene muchas papeletas de ser una de ellas.