El método del Islam: la tesis demográfica que divide a la economía
¿Hay un plan deliberado de expansión islámica o estamos ante un pánico sin datos? En ciertos ámbitos del análisis económico se repite que la inmigración musulmana sigue un método invariable: llegar, ocupar, reproducirse. También se contrapone con la inmigración latinoamericana, a la que se supone más trabajadora pero menos prolífica. La discusión, sin embargo, se mueve más en el terreno del estereotipo que del análisis riguroso.
Las cifras de fecundidad entre colectivos inmigrantes dependen de la integración laboral, el nivel educativo y la generación, no de una supuesta estrategia religiosa. Quienes defienden la tesis del método suelen olvidar que los datos de participación laboral y dependencia de ayudas varían más por contexto socioeconómico que por cultura de origen.
La ironía es que el debate recurre a tropos históricos que ya se usaron contra otros colectivos, con resultados éticamente desastrosos. La historia del antisemitismo europeo es el espejo que nadie quiere mirar mientras se repiten patrones discursivos idénticos.
A la fecha de esta discusión, la tesis del método no explica por qué los países con políticas migratorias más restrictivas no ven diferencias en la integración de segunda generación. La conclusión más razonable es que el método no es del islam, sino de la propaganda que simplifica la demografía hasta convertirla en arma.