El Mundial 2026 ya supera el récord de asistencia de 1994… y faltan 44 partidos
La Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá ha alcanzado los 3.600.000 espectadores acumulados tras solo 60 encuentros, superando la marca histórica de 3.587.538 que databa del Mundial de 1994. Quedan 44 partidos por disputar, lo que dispara la cifra final esperada. La paradoja: el récord llega en un torneo ampliado a 104 partidos, pero el promedio por partido se mantiene en la media de ediciones recientes.
¿Más afición o estadios más grandes?
Los análisis apuntan a dos fuerzas. Por un lado, la capacidad monumental de los estadios norteamericanos, muchos con aforos de 80.000 espectadores, muy por encima de los europeos o sudamericanos. Por otro, el poder adquisitivo de la población: el 25% de los estadounidenses –cerca de 100 millones de personas– son aficionados al fútbol, y la diáspora latina aporta un flujo constante de viajeros dispuestos a gastar. El ejemplo de los ecuatorianos, que llenaron las gradas en Los Ángeles combinando ahorro familiar y billetes de avión, ilustra el fenómeno.
Comparativa con otros mundiales
En Brasil 2014, 64 partidos atrajeron 3.429.873 personas; en Alemania 2006, 3.359.439; en Catar 2022, 3.404.252. Con 60 partidos, el Mundial 2026 acumula 3.400.000, una media ligeramente superior. El récord actual no refleja un entusiasmo sin precedentes, sino la combinación de más partidos y estadios descomunales.
¿Pan y circo o negocio redondo?
La sombra de Trump planea sobre el evento: algunos ven en este éxito de asistencia un escaparate político, un «pan y circo» que distrae de la agenda económica. Sin embargo, el dato incuestionable es que el Mundial 2026 está generando un impacto económico directo en las ciudades sede, con hoteles llenos y consumo disparado. La pregunta que queda es si esta burbuja de asistencia es sostenible en futuras ediciones o si se trata de un récord artificial inflado por el tamaño de las instalaciones.