El alojamiento ya se come el presupuesto de las vacaciones
El titular de El Mundo es una exageración calculada: los españoles no tienen dinero para comer fuera en vacaciones. Pero los datos del INE le dan la razón en lo esencial. Por primera vez, el alojamiento ha superado a la restauración como principal partida del gasto en viajes nacionales: el 25,5% del desembolso, con un incremento interanual del 3,3%, frente al 26,3% que la hostelería acaparaba a finales de 2024. No es que ya no se quiera comer fuera: es que el margen se lo ha comido el techo.
El INE confirma el sorpasso
La explicación más extendida apunta a la especulación de la vivienda turística y a la falta de control. Si una noche en un piso cutre cuesta 120 euros, lo que queda para el menú es un bocadillo de chóped y una lata de calbo en la terracita del apartamento. La restauración de toda la vida pierde peso no por falta de apetito, sino de liquidez.
SMI, especulación o postureo
Las culpas se reparten. Un sector señala el encarecimiento del SMI y de los costes laborales hoteleros; otro, la deriva especulativa del alquiler turístico; un tercero, las prioridades: antes comer mal que renunciar al postureo. Los datos no deciden.
Si la tendencia continúa, el año que viene el INE volverá a confirmar el sorpasso y la hostelería tradicional seguirá pagando el pato. Eso sí, nadie descarta que el consumidor acabe plantándose: cuando la caña supere cierto umbral, el vaso puede llenarse de otra cosa.