La OCU señala a Oriente Medio: la luz ya roza los 20 céntimos el kWh
Quien consulte el precio de la luz estos días notará un sobresalto: picos de 30 céntimos a primera hora y por la noche, medias que rondan los 20 céntimos por kWh. La OCU ha puesto cifra al repunte y lo atribuye sin matices a la inestabilidad en Oriente Medio. El diagnóstico no es inocente: desactiva cualquier responsabilidad doméstica.
La cuenta de resultados es tozuda. Con el anterior Gobierno el kWh se movía en 14 céntimos; ahora, con el actual, la media roza los 20 y los tramos de hora punta se disparan hasta los 30. El recibo de la luz, en resumen, vale el doble. Ahí la explicación geopolítica pierde fuelle: Oriente Medio encarece el gas, pero no explica por qué el recibo llevaba años escalando antes del último repunte.
Los defensores del Ejecutivo insisten en que nadie controla el mercado mayorista y que el parque solar ha hundido los precios en horas de sol. Los críticos, con la calculadora en la mano, recuerdan que el bono eléctrico se paga entre todos y que la pobreza energética, lejos de desaparecer, se ha cronificado con facturas que ya no saben ni mirarse.
El detalle que descoloca: 14 céntimos con Rajoy eran “pobreza energética”; 20 o 30 céntimos con el Gobierno actual son “contención de precios”. La guerra de micrófonos no baja el recibo. Mientras tanto, el mercado eléctrico sigue marcando precio y la factura de final de mes no entiende de culpas ajenas.