¿Merece la pena pagar 200.000 euros por una licencia de taxi en Madrid?
El precio de las licencias de taxi en la capital ha alcanzado su máximo histórico, rondando los 200.000 euros. Una cifra que, para un emprendedor que quiera entrar en el sector, supone una barrera de entrada descomunal. Y que no para de crecer. Hace solo dos semanas, según una fuente del gremio, se podía encontrar un taxi de dos años con licencia por 140.000 euros. La diferencia es abismal.
Detrás de esta escalada hay un cóctel de oferta limitada y demanda contenida. El Ayuntamiento de Madrid mantiene un número cerrado de licencias, y las pocas que salen al mercado se pagan a precio de oro. Algunos lo ven como una inversión segura: el valor no para de subir. Otros, sin embargo, miran con recelo la llegada de los robotaxis en un horizonte de una década, lo que podría dejar la licencia sin valor. El debate está servido.
Y mientras tanto, la tributación también juega su papel. ¿Qué pasa si un taxista se jubila y vende la licencia por 200.000 euros? Se paga plusvalía, pero el cálculo exacto es un galimatías. Lo que está claro es que, con estos números, hacerse taxista en Madrid es hoy un lujo al alcance de pocos. O una apuesta de futuro, según se mire. Porque, como dice el refrán, "a lo hecho, pecho"... y al que compró hace diez años, que le pregunten.