El micropene clínico según un forero y las cifras que no cuadran
El tamaño del pene es el único activo que se infla sin que medie un banco central. Basta con abrir la conversación para que
28 centímetros en erección circulen como si fueran la norma, y para que alguien asegure conocer a colegas con
40 y 50. Ninguna de esas cifras viene con una cinta métrica al lado. Y ese, precisamente, es el asunto.
Las cifras que se declaran y las que se pueden medir
Cuando toca poner números, la horquilla se abre hasta lo absurdo. Hay quien sostiene que sorprende la cantidad de hombres que supera los
23 centímetros y quien afirma que, según el
criterio clínico, el micropene es bastante más modesto. Entre esos dos extremos cabe casi cualquier cosa, y por eso no cuadra nada. La distancia entre lo que se declara y lo que se puede comprobar es la misma que separa una expectativa de valor de una tasación real.
El récord extraoficial que sí tiene nombre y apellidos
El único dato con dueño que aparece es el del mexicano
Roberto Esquivel Cabrera, a quien se atribuye el registro extraoficial del miembro más grande del mundo con
48 centímetros en erección, según recoge
El Periódico. Es decir: incluso la marca más extrema que se cita descansa sobre la palabra «extraoficial». Nadie la ha pasado por delante de una autoridad que la certifique.
Con estos mimbres, cualquier discusión sobre tamaño acaba igual: mucha cifra y poca verificación. Si algún día alguien trae una medición contrastada, será la primera vez. Hasta entonces, todo lo que se declara seguirá siendo, en la práctica, una burbuja.