El CDS de España rompe los 100 puntos y ya cotiza en 114,89
Asegurar diez millones de euros en bonos del Reino de España costaba el viernes 104.500 euros. Ese es el precio del CDS español, que cerró en
104,5 puntos básicos: el primer nivel por encima de 100 desde junio. La cifra parece modesta hasta que se pone al lado de otras. Proteger la misma cantidad de deuda estadounidense salía por 37,5 puntos básicos; Grecia, el otro enfermo declarado de la eurozona, pagaba
274,33. La prima de riesgo española superaba así un umbral que en junio había bastado para frenar el repunte, y un analista de Cotizalia daba por improbable romperlo a corto plazo.
Cómo pasó el CDS español de 69,6 a 114,89 puntos
El movimiento no fue un fogonazo. En octubre el seguro contra el impago de la deuda española marcó su mínimo desde que arrancó la crisis:
69,6 puntos básicos. A mediados de noviembre ya había rebasado los 80. El 9 de diciembre, el día en que Standard & Poor's rebajó la perspectiva del rating a negativa, pasó de 89,3 a 96,7 en una sola sesión, según los datos que maneja el mercado. No fue un ajuste de una tarde: la escalada continuó hasta superar los 100 el viernes y, en las jornadas siguientes, el indicador ya marcaba 109,38 y después
114,89, equivalente a un riesgo de impago cercano al 10% según los cálculos que circulan.
El diferencial con el bono alemán que sí vigila el Tesoro
El CDS no es el único termómetro. El bono español a diez años ofrecía una rentabilidad del
3,99% frente al 3,24% del alemán: 75 puntos de diferencia. Ese diferencial mide lo que exige el inversor por prestar al Estado español en lugar de al alemán, y es el que condiciona cada subasta. La subida ha sido general en casi todo el mundo, con Alemania como principal excepción, pero proporcionalmente la española supera a la de la mayoría de los socios europeos, Grecia aparte. El deterioro de las expectativas sobre la economía española, sobre todo en lo que toca al déficit público, es la explicación que más se repite.
¿Puede un Estado quebrar sin dejar de colocar deuda?
Sí, pero no indefinidamente. La tesis que circula entre los análisis más leídos es que la
deuda pública sigue una función sigmoidal: llega un punto en el que la rentabilidad exigida pega un salto brusco y el Estado se queda sin compradores. Hasta ahí, un país en default sigue siendo más seguro que cualquier emisión privada de ese mismo país, lo que le otorga una capacidad de financiación casi ilimitada. Grecia colocó una emisión entera en diciembre con un CDS por encima de 200 y nadie se rasgó las vestiduras. El problema no es colocar hoy, sino a qué precio se colocará dentro de seis meses.
Grecia, los 300 puntos y el efecto contagio
El CDS griego se disparó 34 puntos básicos hasta 274,33 y siguió subiendo: 278, 280, camino de los 300. Moody's recortó el rating heleno de A1 a A2 con perspectiva negativa, y el mercado se lo tomó casi como una buena noticia porque no bajó a A3, el escalón que habría dejado la deuda griega fuera del colateral aceptado por el BCE. La discusión de fondo es si el deterioro griego se traslada a España. Hay quien sostiene que el contagio no es automático y que las primas españolas han aguantado mejor de lo temido; en contra pesa el argumento de que Bruselas acabará rescatando a Atenas y que, una vez rescatada, todas las miradas recaerán sobre el siguiente país de la lista. El escenario que se maneja: un salvavidas con condiciones, unos meses de calma y un segundo paquete de liquidez que llegaría cuando quede claro que no se ha hecho casi nada.
España ya ha suspendido pagos catorce veces
La hemeroteca incomoda. El Reino de España dejó de pagar en 1557, 1575, 1596, 1607, 1627 y 1647, más o menos cada veinte años, y volvió a hacerlo o a convertir su deuda en activos ilíquidos en 1809, 1820, 1831, 1834, 1851, 1867, 1872 y 1882. Aquel país era una potencia. La AEB ha señalado que España tendría un déficit del 8% del PIB incluso sin recesión, lo que evidencia las dificultades de reducirlo, y firmas como Credit Suisse o Moody's sitúan al país a la cabeza del mundo desarrollado por riesgo financiero. Standard & Poor's pedía en su informe un pacto de Estado para recortar el déficit.
Con el CDS en 114,89 y un riesgo de impago estimado en el 9,99%, el Estado seguía colocando deuda sin dificultades visibles. Que el mercado ponga precio al desastre no significa que deje de comprar. Todavía.