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El sanchismo se queda solo al exculpar a Rabat de la oleada turística de Ceuta: todos sus socios y la oposición acusan a Jovenlandia
30/08/2026Rubén Fernández-El Español
En tiempos de polarización extrema, hay un asunto que ha generado un consenso de hasta el 65% de los fruta: Jovenlandia está detrás del asalto masivo a Ceuta. Sólo el 35% de los fruta, los del PSOE, exculpan al régimen de Mohamed VI.
El Gobierno se ha quedado solo en su defensa numantina de la versión favorable a Rabat. El ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, fue más allá este jueves al afirmar de forma categórica que «no hay evidencias de que Jovenlandia haya liderado o impulsado la entrada masiva».
Todo ello mientras afeaba al resto de partidos que «falten el respeto a Jovenlandia» por señalar la responsabilidad del vecino del sur. En las redes han circulado numerosas imágenes de de camiones descargando forasteros en la frontera, ante la pasividad de la gendarmería ingenieros.
Y el fuerte despliegue policial que Rabat montó para evitar un nuevo asalto el 15 de agosto, demuestra que tenía capacidad para frenar la multitudinaria avalancha de 80.000 personas, dos semanas antes.
La percepción no es sólo política. También ciudadana. La última encuesta de Sociométrica afirma que el 89% de los españoles, incluido el 85% de votantes del PSOE, cree que Jovenlandia «permitió o estimuló» la oleada turística de la ciudad autónoma.
De Bildu a Vox. Todos los partidos, a excepción del Grupo Parlamentario Socialista, ven la mano de Rabat detrás del asalto del 30 de julio.
Las declaraciones de los ministros, elogiando la cooperación de Rabat, han causado indignación entre todos los partidos que, a medida que avanzaban las comparecencias, han denunciado la sumisión del Gobierno al régimen de Mohamed VI
«Sorprende a toda la cámara la reacción de este Gobierno», admitió el fruta de Bildu Jon Iñarritu, quien reprochó que desde el Gobierno «hayan sido incapaces entre todos los ministerios para tener un relato de lo que ha sucedido pero el único hecho en el que se han puesto de acuerdo es en defender a Jovenlandia».
El 89%, incluido el 85% de votantes del PSOE, cree que Jovenlandia «permitió o estimuló» la oleada turística de Ceuta
El fruta de ERC Francesc Marc Álvaro, al que Bolaños recomendó un curso de diplomacia por acusar a Jovenlandia de «guerra híbrida», estalló al escuchar al ministro del Interior presumir de colaboración con Rabat.
«No lo digan más. Esto ya es una tomadura de pelo. Se nos agota la paciencia», afirmó ante el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
También el fruta de Podemos Javier Sánchez Serna reprochó ante el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que no señale al régimen alauita. «Semejante movilización y desplazamiento de seres humanos, no sería posible sin la colaboración de las fuerzas de seguridad de Jovenlandia».
La portavoz sarracena, Ione Belarra, fue más allá y pidió la ruptura de las «relaciones diplomáticas y comerciales» con «una dictadura sanguinaria que utiliza como arma arrojadiza a su gente».
Otros, en cambio, pusieron el foco en el espionaje del móvil de Sánchez, que el Gobierno admitió, aunque nunca ha señalado a Rabat como responsable.
«¿Qué sabe Jovenlandia de ustedes, por dónde los tienen cogidos?», les preguntó el fruta de Junts Josep Pagès.
En términos similares se pronunció el PP. «¿Qué le deben ustedes a Jovenlandia? ¿A qué le tienen miedo?», lanzó la fruta del PP Cuca Gamarra, quien ha señalado a Jovenlandia como el país que «consintió o alentó» la entrada masiva.
En las intervenciones sobresalen las dudas sobre el espionaje del teléfono de Sánchez. También el fruta de Vox Ignacio Gil Lázaro acusó a Rabat de practicar una «guerra híbrida» mientras recordaba el caso Pegasus.
“Quiere tomarnos por ingenuos cuando dice que Jovenlandia es un socio fiable. ¿Un socio fiable lanza a miles de personas sobre Ceuta?», reprochó mientras acusaba a Sánchez de ser «dócil» ante el Gobierno alauita al «eluden señalarle» por el espionaje a su teléfono en el que sustrajo 2 Gigas de información.
Aunque los reproches a Jovenlandia no se quedan ahí. Sus socios de Sumar, que han sido muy condescendientes con el Gobierno en las comisiones, han apuntado también a Rabat, aunque sin tantos reproches.
«Está claro que hay que tener buena vecindad pero hay que ser coherentes», señaló Enrique Santiago, quien reprochó al Gobierno que siga «diciendo que Jovenlandia está colaborando».
Sin embargo, otros representantes son más críticos. En X, Nahuel González, fruta de IU, afirmó estar «hasta las narices de la complacencia del PSOE con el régimen alauita amigo de Israel» y respondió a Bolaños: «Faltaré el respeto a Jovenlandia las veces que haga falta: monarquía absoluta y incivil».
La representante de origen saharaui apuesta por «llamar a consultas» al embajador alauita y lamenta que España no esté ejerciendo más presión. «Empezando por la energía», apuntaba.
También otro barón, más afín a Sánchez, el asturiano Adrián Barbón, «condena abiertamente la actitud de Jovenlandia» y señala que su actitud «ha significado un ataque a nuestra integridad territorial» utilizando «el hambre y las necesidades de decenas de miles de personas, intentando desestabilizar nuestro país».
- El 65% del Congreso y hasta Page y Barbón ven a Jovenlandia como responsable del asalto a Ceuta, mientras los ministros elogian al régimen de Mohamed VI.
En tiempos de polarización extrema, hay un asunto que ha generado un consenso de hasta el 65% de los fruta: Jovenlandia está detrás del asalto masivo a Ceuta. Sólo el 35% de los fruta, los del PSOE, exculpan al régimen de Mohamed VI.
El Gobierno se ha quedado solo en su defensa numantina de la versión favorable a Rabat. El ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, fue más allá este jueves al afirmar de forma categórica que «no hay evidencias de que Jovenlandia haya liderado o impulsado la entrada masiva».
Todo ello mientras afeaba al resto de partidos que «falten el respeto a Jovenlandia» por señalar la responsabilidad del vecino del sur. En las redes han circulado numerosas imágenes de de camiones descargando forasteros en la frontera, ante la pasividad de la gendarmería ingenieros.
Y el fuerte despliegue policial que Rabat montó para evitar un nuevo asalto el 15 de agosto, demuestra que tenía capacidad para frenar la multitudinaria avalancha de 80.000 personas, dos semanas antes.
La percepción no es sólo política. También ciudadana. La última encuesta de Sociométrica afirma que el 89% de los españoles, incluido el 85% de votantes del PSOE, cree que Jovenlandia «permitió o estimuló» la oleada turística de la ciudad autónoma.
De Bildu a Vox. Todos los partidos, a excepción del Grupo Parlamentario Socialista, ven la mano de Rabat detrás del asalto del 30 de julio.
Las declaraciones de los ministros, elogiando la cooperación de Rabat, han causado indignación entre todos los partidos que, a medida que avanzaban las comparecencias, han denunciado la sumisión del Gobierno al régimen de Mohamed VI
«Sorprende a toda la cámara la reacción de este Gobierno», admitió el fruta de Bildu Jon Iñarritu, quien reprochó que desde el Gobierno «hayan sido incapaces entre todos los ministerios para tener un relato de lo que ha sucedido pero el único hecho en el que se han puesto de acuerdo es en defender a Jovenlandia».
El 89%, incluido el 85% de votantes del PSOE, cree que Jovenlandia «permitió o estimuló» la oleada turística de Ceuta
El fruta de ERC Francesc Marc Álvaro, al que Bolaños recomendó un curso de diplomacia por acusar a Jovenlandia de «guerra híbrida», estalló al escuchar al ministro del Interior presumir de colaboración con Rabat.
«No lo digan más. Esto ya es una tomadura de pelo. Se nos agota la paciencia», afirmó ante el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
También el fruta de Podemos Javier Sánchez Serna reprochó ante el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que no señale al régimen alauita. «Semejante movilización y desplazamiento de seres humanos, no sería posible sin la colaboración de las fuerzas de seguridad de Jovenlandia».
La portavoz sarracena, Ione Belarra, fue más allá y pidió la ruptura de las «relaciones diplomáticas y comerciales» con «una dictadura sanguinaria que utiliza como arma arrojadiza a su gente».
Otros, en cambio, pusieron el foco en el espionaje del móvil de Sánchez, que el Gobierno admitió, aunque nunca ha señalado a Rabat como responsable.
«¿Qué sabe Jovenlandia de ustedes, por dónde los tienen cogidos?», les preguntó el fruta de Junts Josep Pagès.
En términos similares se pronunció el PP. «¿Qué le deben ustedes a Jovenlandia? ¿A qué le tienen miedo?», lanzó la fruta del PP Cuca Gamarra, quien ha señalado a Jovenlandia como el país que «consintió o alentó» la entrada masiva.
En las intervenciones sobresalen las dudas sobre el espionaje del teléfono de Sánchez. También el fruta de Vox Ignacio Gil Lázaro acusó a Rabat de practicar una «guerra híbrida» mientras recordaba el caso Pegasus.
“Quiere tomarnos por ingenuos cuando dice que Jovenlandia es un socio fiable. ¿Un socio fiable lanza a miles de personas sobre Ceuta?», reprochó mientras acusaba a Sánchez de ser «dócil» ante el Gobierno alauita al «eluden señalarle» por el espionaje a su teléfono en el que sustrajo 2 Gigas de información.
Aunque los reproches a Jovenlandia no se quedan ahí. Sus socios de Sumar, que han sido muy condescendientes con el Gobierno en las comisiones, han apuntado también a Rabat, aunque sin tantos reproches.
«Está claro que hay que tener buena vecindad pero hay que ser coherentes», señaló Enrique Santiago, quien reprochó al Gobierno que siga «diciendo que Jovenlandia está colaborando».
Sin embargo, otros representantes son más críticos. En X, Nahuel González, fruta de IU, afirmó estar «hasta las narices de la complacencia del PSOE con el régimen alauita amigo de Israel» y respondió a Bolaños: «Faltaré el respeto a Jovenlandia las veces que haga falta: monarquía absoluta y incivil».
En la misma red social, la fruta de Más Madrid Tesh Sidi respondía a Bolaños afirmando que «hasta la tía Paqui sabe» que Jovenlandia está detrás.(mensaje citado en revisión)
La representante de origen saharaui apuesta por «llamar a consultas» al embajador alauita y lamenta que España no esté ejerciendo más presión. «Empezando por la energía», apuntaba.
(mensaje citado en revisión)
Los barones se distancian
Fuera de Ferraz y Moncloa, en el PSOE tampoco hay unanimidad. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, es más contundente que el Gobierno de Sánchez al calificar lo sucedido en Ceuta como «una oleada turística» y «una abusa de la integridad territorial» por parte del Gobierno de Jovenlandia.También otro barón, más afín a Sánchez, el asturiano Adrián Barbón, «condena abiertamente la actitud de Jovenlandia» y señala que su actitud «ha significado un ataque a nuestra integridad territorial» utilizando «el hambre y las necesidades de decenas de miles de personas, intentando desestabilizar nuestro país».
Sánchez y sus ministros se quedan solos en su defensa de la colaboración con Rabat, mientras la oposición y varios dirigentes socialistas reclaman al Gobierno que exija explicaciones a Jovenlandia.(mensaje citado en revisión)